Partido de los Trabajadores Socialistas

Buenos Aires
26 de marzo de 2019

La Verdad Obrera N° 573

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“Los infiltrados son los burócratas sindicales”

12 Jun 2014 | En estas semanas, en medio del conflicto de Gestamp, Ricardo Pignanelli (SMATA) y otros dirigentes sindicales atacaron a los trabajadores en lucha y a la izquierda. Hasta se reunieron para tratar el tema de la “infiltración de izquierda en los gremios”. Dialogamos con Claudio Dellecarbonara (delegado del subte) y Jorge Medina (delegado de Donnelley), militantes del PTS y referentes del sindicalismo combativo.   |   comentarios

¿Cómo vieron, estas últimas semanas, los ataques de Pignanelli y compañía a los luchadores y la izquierda?

Claudio Dellecarbonara: Muchos lo pudieron ver, los burócratas salieron no sólo a atacar a los trabajadores que luchaban contra los despidos o suspensiones, sino también a la izquierda que es parte o apoya esas peleas. Y para que no parezca que son sólo declaraciones en caliente, sacaron dos solicitadas, una del SMATA y otra más tarde de la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA). La cúpula de los sindicatos industriales primero habló de “infiltración de la izquierda” en “sus” gremios, y aunque en la solicitada evitó quedar tan desubicada, reivindica a Pignanelli tras su ataque a los trabajadores de Gestamp y habla de “minorías”, “ideas foráneas” y “salvajismo ideológico”. Lo que terminan mostrando, como decían los compañeros, es que son “soldados de las multinacionales”, y que su reacción es porque la burocracia, sea kirchnerista o massista, es cada vez más repudiada por los trabajadores, que los ven como tipos privilegiados que siempre saltan a defender a las patronales. Además hablan de una minoría cuando en realidad lo que les molesta es que nuestros compañeros del PTS y otros compañeros del sindicalismo combativo ganan apoyo en muchos lugares de trabajo. Roberto Amador, uno de los despedidos de Gestamp y militante de nuestro partido que hoy es atacado por el SMATA, fue parte de una asamblea mayoritaria que rechazó las suspensiones discriminatorias avaladas por la burocracia. Los petroleros que tanto molestan a Roberti, que fue uno de los que impulsó la reunión de la CISRA, son por ejemplo nuestros compañeros Fernando Luna y Gustavo Michel, trabajadores de la refinería de Shell en Dock Sud, que presentaron junto a trabajadores independientes una lista para la elección de delegados con el aval del 80% de los trabajadores. Entonces Roberti la proscribió y después arregló con la patronal para que los despidieran. Pero nosotros estamos respondiendo a cada ataque, y todo el tiempo surgen nuevos compañeros que quieren organizar una alternativa a las viejas cúpulas.
 
Medina: Yo creo que las declaraciones de Pignanelli demuestran la posición servil de la burocracia sindical con las patronales y el gobierno. Además se refiere a nosotros, las comisiones internas y activistas de izquierda, como “infiltrados” cuando los infiltrados son ellos porque no son trabajadores y no representan a los trabajadores. Hace décadas no trabajan, cobran sueldos de gerente, y por eso no tienen los mismos intereses que nosotros. Pero yo creo que su discurso macartista y amenazante es también una señal de debilidad, ante la bronca de los trabajadores y el avance del sindicalismo combativo y la izquierda en muchos lugares de trabajo. Evidentemente a la burocracia le molesta que los trabajadores encuentren en el sindicalismo de izquierda una alternativa real al sindicalismo “tradicional”, porque además de manejarnos democráticamente fomentando la participación de cada compañero en asambleas, discutimos no sólo de salarios sino también de la importancia de combatir la precarización laboral, mejorar las condiciones de trabajo, defender los derechos de las mujeres dentro y fuera de sus trabajos, enfrentar la criminalización de la protesta.

La burocracia ve amenazados sus privilegios y su “modelo sindical”...

Claudio: Claro, lo que más les molesta es que haya expresiones democráticas de trabajadores que se organizan, poniendo en cuestión esos privilegios, poniendo en riesgo los negociados con las patronales y los proyectos políticos patronales que apoyan. 

Medina: Nosotros además tratamos de debatir con los compañeros, por ejemplo sobre la situación del país, porque entendemos que el trabajador debe estar informado para poder avanzar en su conciencia y en la lucha de clases. Nosotros en Donnelley y con la Agrupación Gráfica Clasista tenemos esta práctica, que ha permitido que muchos compañeros participen, militen, no sólo por nuestras propias reivindicaciones, sino por las de compañeros de otras fábricas, o por la libertad de los petroleros condenados en la Patagonia.

Claudio:  Burócratas y funcionarios peronistas ven que el modelo tradicional del sindicalismo en la Argentina, verticalista, donde los dirigentes sindicales están atornillados hace años y años en los sillones es cuestionado por cientos de miles. El gobierno kirchnerista, es amigo de estas burocracias sindicales, que protege. Están preocupados y buscan preparar una embestida contra estas expresiones nuevas de trabajadores jóvenes.

¿Qué proponen para que la izquierda y el sindicalismo combativo sigan avanzando?

Medina: Hace poco venimos de realizar un Encuentro Sindical Combativo, en la Zona Norte, donde participaron más de 1000 compañeros, muchísimos de ellos delegados y activistas que vienen protagonizando las principales luchas. Hicimos el compromiso de “blindar” la zona contra los ataques de las patronales, el gobierno y la misma burocracia. De ese Encuentro salió la coordinación para la gran lucha de Gestamp, con los bloqueos y los 9 que ingresaron al puente grúa. Hoy tenemos cómo tarea principal seguir coordinando las luchas de los trabajadores como se viene haciendo, además de promover nuevos encuentros llamando a sumarse a todos los sectores antiburocráticos para enfrentar el ajuste, las suspensiones y los despidos, y poner en pie una alternativa a la burocracia sindical.

Claudio: El Encuentro de Atlanta el 15 de marzo, y los encuentros regionales se han convertido en un espacio de organización, denuncia y lucha para decenas de comisiones internas, delegados, trabajadores. Una de las principales tareas es recuperar los sindicatos, esas herramientas que son de los trabajadores, y echar a los burócratas que están al frente.

Estamos entusiasmados, se empieza a ver una apertura a las ideas combativas e inclusive de izquierda, en el seno del movimiento obrero, lo que también es una responsabilidad. Porque hay que prepararse lo mejor posible, dar las peleas de la mejor manera para estar en mejores condiciones, recuperando métodos históricos de la clase obrera internacional. Y en el caso de los revolucionarios, la posibilidad de seguir peleando por una alternativa política de los trabajadores, como venimos haciendo desde el PTS en el Frente de Izquierda.

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