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Internacional

ELECCIONES EN VENEZUELA EL 15 DE FEBRERO

Venezuela frente a la Enmienda Constitucional

Nuevamente se polariza el escenario nacional de cara a unas elecciones, esta vez por el nuevo intento de Chávez y el gobierno de hacer aprobar la posibilidad de la reelección indefinida del presidente.

LTS de Venezuela

5 de febrero 2009

Nuevamente se polariza el escenario nacional de cara a unas elecciones, esta vez por el nuevo intento de Chávez y el gobierno de hacer aprobar la posibilidad de la reelección indefinida del presidente.

La demagogia brota por todos lados, tanto de la oposición burguesa de derecha pregonando la defensa de una supuesta “alternabilidad democrática”, como del gobierno hablando de la supuesta “ampliación del poder del pueblo”. Las y los revolucionarios/as de la Liga de Trabajadores por el Socialismo (LTS) (…) llamamos a votar nulo o abstenerse, desde una perspectiva de irrenunciable independencia de clase de los trabajadores y trabajadoras. Sostenemos categóricamente que la lucha antiimperialista de la que Chávez habla sólo puede ser conducida consecuentemente y hasta el final por la clase obrera y su organización independiente, que es precisamente lo que Chávez impide(…).

Un intento de evitar un escenario catastrófico para el chavismo: la posible salida de Chávez

(…) Si Chávez no puede volver a postularse en las próximas elecciones presidenciales (2012), no sólo significaría un cambio brusco en la articulación del régimen, en caso de mantener el chavismo la presidencia, sino también implicaría un cambio en cuanto movimiento político, ya que en lo inmediato sobrevendría el temido proceso de búsqueda del sucesor, lo que pone en riesgo la misma continuidad del chavismo en el poder. (…) el proyecto político de Chávez –el desarrollo nacionalista burgués del país semicolonial– es inseparable de los rasgos bonapartistas del régimen, es decir, de la necesidad de una figura presidencial fuerte, tanto política como legalmente, que sea capaz de cumplir el papel de “árbitro” de la nación, así como ser el “hombre fuerte” del país frente al imperialismo: ser el garante de la paz contra una nueva explosión social –lo que implica “mediar” y “disciplinar” a los bandos en pugna– y del regateo con los imperialismos para utilizar en el “desarrollo nacional” una mayor porción de los excedentes sacados del país (…).

La rancia derecha proyanqui y su cacareada “alternabilidad”

La oposición burguesa de derecha, que ha podido sobrevivir y revivir en la vida política nacional gracias a las políticas y pactos de Chávez, no hace más que repetir sus envejecidas y vacías frases sobre la “democracia” y la “libertad”, (…) es evidente que no les molesta el desempleo, los bajos salarios, la salud del pueblo, la falta de viviendas y tierras para los campesinos, ni mucho menos les preocupa la falta de “democracia” hacia el pueblo, ¡el asesinato de los luchadores obreros(…)! Lo que en realidad les preocupa es que con la aprobación de la enmienda se le dificulten más las posibilidades de recuperar el mando político del país. (…) El proyecto burgués abiertamente proimperialista es lo que está tras el voto por el “No”. (…)

Alternabilidad burguesa y poder para el “árbitro” de la nación

Frente a los argumentos de la oposición burguesa de derecha, el gobierno responde diciendo que en realidad se garantiza la “alternabilidad” porque será el pueblo quien decida entre los distintos candidatos, por supuesto sin hablar del carácter de clase de la democracia burguesa, de la “alternabilidad”. Es que en lo sustancial ambos sectores, bajo distintas formas de gobierno y de régimen, sostienen esta sociedad basada en la explotación. (…) después de una década en el gobierno, los trabajadores, trabajadoras y el pueblo pobre no tienen poder alguno de decisión en las cuestiones fundamentales del país, más allá de los mecanismos del voto y las consultas de la democracia burguesa (…). Basta mencionar el papel que cumple Chávez y su gobierno de protección de los intereses y negocios de las transnacionales frente a las luchas y exigencias antiimperialistas de los trabajadores, como lo demuestra la persecución contra los que denuncian las empresas mixtas y la represión directa incluso de las luchas más radicales contra las transnacionales explotadoras.
No hipotecar la independencia política de la clase, prepararse para ataques contra los trabajadores y el pueblo pobre: ¡votar nulo o abstenerse y que la crisis la paguen los capitalistas!

Por todo esto, es evidente que en la disputa electoral por venir no hay ninguna opción que represente los intereses de la clase trabajadora y los pobres del país. Si algo debe haber quedado como lección en estos 10 años de gobierno, es que la gran energía y fuerza obrera y popular desplegada, fue limitada y encauzada en los marcos de un proyecto de reformas burguesas, a falta de una estrategia y política propias de los explotados, el único camino que puede conducir a una consecuente liberación nacional del yugo imperialista, y una verdadera revolución social. (…)

De ganar el “Sí”, se estaría fortaleciendo el poder de Chávez no sólo ante la oposición de derecha, sino también para controlar y limitar al movimiento de masas, así como para aplicar con más autoridad las medidas “anticrisis” que tendrán un corte antipopular: salen perdiendo los trabajadores al fortalecer a quien es su camisa de fuerzas. Si gana el “No”, se debilita Chávez, pero sería una victoria para la oposición burguesa y el imperialismo, que los ubicaría en mejores condiciones para incidir en la definición del régimen de gobierno del país. Por eso, ninguna es opción para los trabajadores, y en un escenario tan ultralimitado y restringido, como un referéndum donde sólo se nos permite elegir entre estas opciones, la única salida progresiva y que contribuye al camino de la independencia política de la clase obrera y el pueblo, es el voto nulo (o la abstención consciente), como parte de la política de confiar sólo en las propias fuerzas y métodos de lucha, como garantía de nuestros intereses, y prepararse para las duras peleas que seguro vendrán, independientemente de quién gane. (…)

Por eso llamamos a los trabajadores y trabajadoras, a la juventud que quiere luchar realmente contra este sistema de explotación, a no dejarse embaucar por los bandos en disputa y alzar con fuerza las banderas de una alternativa de clase, una oposición obrera y socialista para forjar una tercera opción, la de los explotados contra toda variante burguesa. Ir con el “No”, como vergonzosamente hicieron en el 2007 sectores que se dicen obreros y socialistas, como la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST), no es más que perder el horizonte de clase y quedar tras la política de la oposición burguesa; votar por el “Sí”, como reprochablemente deja correr en el movimiento sindical la Unidad Socialista de Izquierda (USI) – como hacen como CCURA en el sector petrolero1 –, es seguir retrasando el camino hacia la independencia política de los trabajadores y trabajadoras, la única fuerza social capaz de encabezar una verdadera revolución social anticapitalista, si se libera de la tutela del chavismo.

¡Votar nulo o abstenerse!

¡Prepararse para que la crisis no la descarguen sobre nuestros hombros!

30 de enero de 2009

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