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Claves N° 7

BALANCE ELECTORAL: CONCILIACIÓN DE CLASES VERSUS INDEPENDENCIA POLÍTICA DE LOS TRABAJADORES

Un debate con la izquierda brasilera

En las recién concluidas elecciones municipales, las organizaciones políticas de izquierda deberían haber puesto su intervención política al servicio de preparar a los sectores de vanguardia de la clase trabajadora y de la juventud para enfrentar los impactos de la crisis económica internacional sobre Brasil; con agitación de un programa obrero independiente que responda a los ataques que están por venir o que ya comenzaron a llegar, en la medida que la burguesía va a descargar sus perjuicios sobre las espaldas de los trabajadores.

16 de octubre 2008

En las recién concluidas elecciones municipales, las organizaciones políticas de izquierda deberían haber puesto su intervención política al servicio de preparar a los sectores de vanguardia de la clase trabajadora y de la juventud para enfrentar los impactos de la crisis económica internacional sobre Brasil; con agitación de un programa obrero independiente que responda a los ataques que están por venir o que ya comenzaron a llegar, en la medida que la burguesía va a descargar sus perjuicios sobre las espaldas de los trabajadores. Lamentablemente, no fue eso lo que observamos.

PSOL: un partido que dice defender los intereses de los trabajadores pero vota leyes antiobreras, hace coaliciones electorales con partidos burgueses y recibe financiación de los grandes monopolios capitalistas

El PSOL, que ya venía de votar una ley que atacaba directamente a los trabajadores1, en estas elecciones se alió a partidos burgueses y aceptó la financiación de uno de los mayores monopolios capitalistas brasileños, el grupo Gerdau, cuyo dueño fue un reconocido partidario del golpe militar de 1964. Estos fueron sólo los hechos más destacados de una campaña que de conjunto se diferenció poco de las promesas “en los marcos del orden” que caracterizaron las campañas de los partidos dominantes, al punto de plantear en sus programas municipales: “más policía en las calles”.

Sea por la propia fuerza del lulismo y el conservadurismo (expresado en un alto nivel de reelección) o por su exceso de adaptación a las “reglas del juego”, el PSOL no logró ningún prefecto (intendente) y sólo 25 concejales, en un universo de 52.000 puestos en las Cámaras Municipales; y obtuvo 800.000 votos para prefectos, lejos de los 6,5 millones de votos de Heloísa Helena en las elecciones presidenciales de 2006.

En estas elecciones, el PSOL se consolida en un nivel superior como un partido que dice defender los intereses de los trabajadores, pero que tiene una estrategia de conciliación con sectores opositores de la burguesía para intentar llevar adelante un proyecto de gestión de los negocios capitalistas con mayor intervención estatal y participación popular. Aunque todavía esa estrategia no ha ganado gran respaldo entre sectores burgueses, no podemos descartar la posibilidad de que se fortalezca en el medida que la crisis económica internacional se instale en Brasil. Porque, si en el último período lo que ha predominado es una importante unidad burguesa en torno al esquema político económico lulista, la crisis necesariamente va a atacar a sectores capitalistas, que pueden buscar nuevas alianzas y proyectos políticos alternativos en los marcos del capitalismo. En un momento en que los debates sobre la necesidad de un capitalismo “más regulado” ganan peso en el escenario internacional, proyectos como el del PSOL, que intentan representar estos intereses en Brasil, deben ser fuertemente combatidos, pues se constituyen como un obstáculo en la lucha por la independencia política de los trabajadores.

La consecuencia de la adaptación del PSTU al PSOL

Por su parte, el PSTU2, a pesar de reivindicar la revolución obrera y socialista, al participar de las elecciones como una sombra en el Frente de Izquierda encabezado por el PSOL, confunde a los sectores de vanguardia y dificulta la lucha por la independencia de clase.

Los compañeros del PSTU deben sacar como conclusión del balance de estas elecciones que al ponerse codo a codo con el PSOL, como si fuesen parte de un mismo bloque “socialista”, terminan cubriendo por izquierda y fortaleciendo el proyecto reformista de Heloísa Helena, y no fortaleciendo la lucha para desenmascararlo, como creen los militantes del PSTU. Esta es una conclusión que surge del propio resultado electoral.

A pesar de que la dirección del PSTU presente los resultados, mezclando los votos al PSOL y al PSTU para dar a entender que el PSTU aumentó su influencia, el análisis de los votos que recibió cada lista por separado es cruel. La suma de votos para prefectos de los partidos de la izquierda no oficialista (PSOL, PSTU, PCB y PCO)3 en 2008 fue de 940.000. Eso representó un significativo aumento en relación con las últimas elecciones municipales en 2004, cuando la izquierda no oficialista -compuesta en ese momento sólo por el PSTU, el PCB y el PCO- recibió 245.000 votos. Sin embargo, este crecimiento de los votos fue propiciado centralmente por el PSOL, que representa el 84% del total, y en detrimento de los partidos que reivindican la independencia de clase como el PSTU y el PCO, que disminuyeron sustancialmente su cantidad de votos. El PSTU, que en 2004 había recibido 183.000 votos para prefectos y 130.000 para concejales, en 2008 recibió 77.000 y 74.000, respectivamente. Esta es una demostración cabal de que al ir a remolque del PSOL, el PSTU fortalece a su adversario y no a sí mismo. Conclusión esta que se ve aún más reforzada cuando vemos que el PCB, que optó por una mayor autonomía respecto del Frente de Izquierda, con candidatos propios en la mayoría de las ciudades, aumentó la cantidad de votos para prefecto: de 19.000 en 2004 a 64.000 en 2008.

Una oportunidad perdida

El hecho de que la izquierda no oficialista haya sido extremadamente marginal en las elecciones no significa que no existiera un espacio a la izquierda del gobierno de Lula y los partidos burgueses de oposición. Por el contrario, históricamente altos índices de votos nulos y blancos en las capitales del país fueron una expresión distorsionada del descontento que existe en sectores minoritarios –aunque importantes–. Fenómeno este que se expresó también en muchos sectores que, desilusionados con “más de lo mismo”, votaron con la “nariz tapada” a los candidatos “menos peores”.

Desde LER-QI, defendimos que Conlutas4 impulsara un Frente Clasista en las elecciones. Junto con el Sindicato de trabajadores de la Universidad de San Pablo (SINTUSP), llevamos la propuesta al 1° Congreso de Conlutas (julio de 2008) en las vísperas de las elecciones. Al reunir cerca de 3.000 delegados trabajadores y estudiantes de todo el país, podría haber sido impulsado un Frente Clasista que, basado en un programa obrero independiente, preparara a los sectores de vanguardia para enfrentar las perspectivas que se abren con el impacto de la crisis económica sobre Brasil. Sin embargo, el PSTU, dirección mayoritaria de Conlutas, fue un obstáculo para que nuestra propuesta fuese llevada adelante y dejó a Conlutas desarmada al preferir conformar una coalición electoral con el PSOL en el “Frente de Izquierda”.

Es necesario preparar a la vanguardia para enfrentar los ataques que están por venir.

La huelga de bancarios en varias regiones del país por reajustes salariales superiores a la inflación y bonificaciones mínimamente acordes con las monstruosas ganancias de la patronal, plantea cómo de acá en delante las luchas salariales van a ser mucho más duras.

¡Que la crisis la paguen los capitalistas que son quienes la generaron! ¡Ni un centavo del dinero público para salvar a los banqueros! ¡Nacionalización sin indemnización de la banca bajo control de los trabajadores! ¡Abajo el secreto comercial e industrial! ¡Apertura de los libros de contabilidad para revelar las gigantescas ganancias y fraudes de los bancos! ¡Expropiación sin indemnización bajo control de los trabajadores de todas las empresas que cierren o despidan! En este sentido, la experiencia de los obreros de Zanon en Argentina debe servir como un ejemplo a seguir por los trabajadores en todo el mundo. ¡No al pago de la deuda pública! ¡Fuera las tropas brasileras y de los demás países latinoamericanos de Haití!

Estas son las consignas que propusimos desde la LER-QI el 10 de octubre a la reunión del Consejo de Delegados de Base del SINTUSP y que fueron aprobados al mismo tiempo que se hizo un llamado a Conlutas para realizar un encuentro nacional que sirva para preparar a la vanguardia frente a los ataques que vendrán.

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