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Nacional

15° ANIVERSARIO DEL ATENTADO a LA AMIA

“Que abran los archivos secretos”

En el 15° aniversario del atentado a la AMIA se mantiene intacta la impunidad y el encubrimiento de los tiempos de Menem. Sospechosamente en esa fecha, Claudio Lifschitz, testigo de la causa y ex secretario del ex juez Galeano, fue baleado salvando milagrosamente su vida, tras ser procesado por difundir información considerada “secreto de Estado”, que involucraba a funcionarios de la SIDE y al mismo Galeano, una evidencia más del encubrimiento premeditado.

PTS

23 de julio 2009

Los Kirchner y la dirección de AMIA y DAIA

Hoy se cumplen 15 años de la masacre de la AMIA. Este acto tiene un sentido muy especial, no es sólo el “único acto independiente del Estado”, como lo fue durante todos estos años en que denunciamos las maniobras de cada uno de los gobiernos que pasaron. Hoy este acto es, simplemente, el único acto.

Las direcciones de AMIA y DAIA decidieron levantar el tradicional acto oficial donde el público se expresaba a través de sus legítimas emociones y del reclamo de justicia. ¿De verdad alguien puede creer que lo levantaron por la gripe?

La dirección judía mandó a levantar cualquier acto público a espaldas de su propia comunidad, porque comparte la voluntad política del gobierno del matrimonio Kirchner de poner ya un “punto final” al tema de la AMIA. Porque acompaña al fiscal Nisman en su esfuerzo por exculpar de cualquier responsabilidad al Estado, y porque no quieren comprometer la inminente llegada del canciller de Israel, Avigdor Lieberman. La suspensión del acto “oficial”, compartida por otros grupos de familiares, es un verdadero cachetazo para todos aquellos que contaban con un espacio de recordación y reclamo, por limitado que fuera. Las direcciones de DAIA y AMIA privilegian las relaciones carnales con el gobierno nacional y con el de Macri, y sólo están empeñados en confundir y desmovilizar a quienes reclaman justicia. A diferencia del pasado, para este nuevo aniversario el gobierno de Cristina ya ni siquiera promete terminar con la impunidad y el encubrimiento.

El fiscal Nisman

El fiscal Nisman nos quiere hacer creer que la causa AMIA ya está esclarecida. “La gente ya sabe qué pasó con el atentado, los interrogantes quedan resueltos”, dijo Nisman.

Según estadísticas públicas, el 90% de los encuestados descree de la investigación oficial y del papel de la Justicia para el esclarecimiento del atentado.

Nisman llegó al extremo de afirmar que no existe impunidad en este crimen: si algún vestigio queda de impunidad “sólo depende de la comunidad internacional, que le debe exigir a Irán”. “Todos estos logros , dijo, son más reconocidos en el exterior que en nuestro propio país”, escribió en el diario La Nación (14-06-09), refiriéndose a los elogios que el gobierno y él mismo recibieron del presidente Obama y del Estado de Israel.

La impunidad es incuestionable. Estamos hastiados de que repitan el cuento de Irán, Siria o El Líbano sin sustento alguno. Desde hace años, se proponen poner la supuesta investigación del atentado al servicio de los intereses de Estados Unidos, Europa e Israel en Medio Oriente. Pero, a diferencia del pasado, la intención del gobierno de usar el caso AMIA para incidir en la situación internacional actual y en la política de Irán, presenta un matiz absurdo: Estados Unidos y Europa apuestan a Rafsanjani como alternativa política al actual régimen iraní, siendo que está acusado por Nisman y el juez Canicoba Corral como “autor intelectual” del atentado.

La Corte Suprema

El gobierno argentino pudo sintonizar con la derecha norteamericana, con las necesidades del Departamento de Estado y con las exigencias de Netanyahu, con la esperanza de presentar la causa AMIA como si fuera uno de los instrumentos jurídicos más importantes de los Estados Unidos en su lucha contra los “Estados terroristas” y contra su penetración política y económica en América latina.

La voluntad de armar una “judicialización internacional” que termine por exculpar al Estado nacional de sus responsabilidades criminales para imputárselas a terceros países, dependiendo de las necesidades de las grandes potencias, es el esfuerzo por reforzar una vía muerta que no va a ningún lado.

El ejemplo más patente de impotencia es el reciente fallo de la Corte Suprema, que se presentó como “una luz de esperanza” contra la impunidad.
¿Qué propuso la Corte Suprema para superar la impunidad en AMIA? La Corte se las arregló para reivindicar al ex juez Galeano y para ignorar la probada responsabilidad de los organismos de inteligencia y seguridad en el armado de pistas falsas, en la destrucción de pruebas y en el pago a Telleldín. Habilitan una nueva acusación a Telledín con las mismas pruebas que casi lo dejaron en libertad incluso antes del juicio oral, a comienzos del ‘99. Pero Nisman ya avisó que no va a volver a investigarlo o acusarlo. ¿Cómo pueden alentar nuevas investigaciones si no ordenan abrir los archivos secretos y no mandan echar a Nisman que se ocupa de mantenerlos cerrados, incluso para la revisión de los jueces?

Si como dice Nisman, el caso ya está resuelto ¿qué le queda por investigar a la Corte o a los jueces que pueda ser significativo? La Corte ya establece los límites de una nueva investigación. Por eso, la Corte no enfrenta la impunidad, la ratifica. Escribieron un largo fallo sin una sola mención a que hoy prescribiría la persecución penal del Estado contra todos los criminales que todavía no fueron acusados.

El gobierno de los Kirchner y el fiscal Nisman por un lado, y la Corte Suprema por el otro, allanan el camino de la impunidad. Sin acusados, juicios ni castigos, el Estado argentino habría superado la impunidad que el mismo Estado reconoció por decreto hace ya 4 años atrás.

Lieberman

Por eso denunciamos la responsabilidad del gobierno nacional, de los Estados Unidos y de Israel en el armado de esta operación política que busca diluir cualquier responsabilidad criminal del Estado nacional y sus Servicios de Inteligencia.

Para sellar este pacto de impunidad, viene el canciller israelí Lieberman, símbolo de la negación de los derechos del pueblo palestino. Mientras el gobierno de Olmert y Livni bombardeaba al pueblo palestino en Gaza, el gobierno Kirchner promulgaba en secreto una ley de cooperación económica, industrial, tecnológica y comercial entre Argentina e Israel, la Ley 26.437, que terminará financiando proyectos israelíes basados en las industrias de la guerra y la “seguridad”, áreas en las cuales Israel es una reconocida potencia mundial. Los empresarios que trae Lieberman quizás tengan algo que ver con esta ley marco. Durante estos meses, Lieberman hizo propias las instrucciones de Livni para la región, en relación a judicializar y limitar las expresiones populares contra las políticas del Estado de Israel. En sintonía con la dirección de DAIA y AMIA, Lieberman viene a exculpar al Estado argentino y a sus servicios de inteligencia en el crimen antisemita más grave que se cometiera en nuestro país, mientras pretende criminalizar las manifestaciones populares contra las políticas terroristas del Estado de Israel, como si se trataran de expresiones de antisemitismo.

Macri y Palacios

Macri pide que le reconozcan su derecho a organizar el cuerpo de represión de la Ciudad de Buenos Aires y por eso designa al ex comisario Palacios. Macri, su ministro de Seguridad y la DAIA y la AMIA lo defienden con el argumento de que aún no fue condenado por los jueces. Macri reveló su pensamiento cuando, refiriéndose al Holocausto, recordó a las autoridades de la comunidad judía que debían disciplinar a su propia tropa crítica y no prestarse para inmolar a Palacios en un nuevo Auschwitz. Sr. Macri y Sres. de la DAIA: en Auschwitz masacraron a las víctimas, los victimarios como Palacios son los que justifican los campos de concentración y los métodos de la dictadura militar.

Un principio democrático elemental para conocer la verdad y ayudar a dar con todos los culpables es la apertura de los archivos secretos, que el Estado se empeña en mantener cerrados. Eso permitirá poner al descubierto el papel que jugó el Estado argentino, no sólo en el encubrimiento, sino también en el crimen de nuestros familiares y amigos en la AMIA.

Reafirmamos nuestros reclamos y exigimos: basta de impunidad, fuera Nisman y el “Fino” Palacios, aparición con vida de Julio López, libertad a los presos políticos, que abran los archivos secretos y los entreguen a una comisión investigadora independiente, juicio y castigo a todos los culpables.

Prensa

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