logo PTS

NACIONAL

Planificando la catástrofe

Las intensas lluvias que desencadenaron el colapso de La Plata, Capital y GBA, ponen al descubierto el nefasto rol del Estado capitalista en la producción del espacio urbano.

PTS

4 de abril 2013

Planificando la catástrofe

Las intensas lluvias que desencadenaron el colapso de La Plata, Capital y GBA, ponen al descubierto el nefasto rol del Estado capitalista en la producción del espacio urbano. Para el sentido común, el rol del Estado es el de regular a favor del “bien común y el interés general”; ante las consecuencias de las catástrofes naturales, muchos señalan que en parte la causa es la ausencia del Estado y reclaman su intervención. Sin embargo, en el capitalismo, el Estado nunca está ausente, sino que interviene activamente para generar las condiciones que necesita el capital para expandirse, realizando grandes obras de infraestructura como autopistas, puertos o aeropuertos, entre otras. Este desarrollo nunca es armónico, ya que está atravesado por las disputas entre distintos sectores de la burguesía y, fundamentalmente, de ésta contra la clase obrera y los sectores populares.

Mientras las constructoras se llenan los bolsillos, el déficit habitacional crece a ritmo galopante, la crisis del transporte se profundiza y los problemas de infraestructura afloran ante cada fenómeno climático. En La Plata, la ciudad más afectada por el último temporal, se vierten los desechos cloacales en los arroyos Rodríguez y Gato, que pasan por áreas habitadas por familias pobres que no tienen agua potable, hoy mayormente inundadas por la falta de inversión en obras hidráulicas. Tolosa sufre hoy las secuelas de que la concesionaria vial Coviares no realizara las obras hidráulicas necesarias al construir la autopista Buenos Aires-La Plata, para ahorrar dinero.

Después del temporal, los urbanistas, arquitectos y politólogos buscaron diferentes explicaciones al desastre y plantearon posibles soluciones. “En los últimos 20 años hubo un crecimiento en las construcciones que no fue acompañado por un crecimiento en el sistema de desagüe pluvial. Se sumó que cayó lluvia en exceso en muy poco tiempo y por algún lado tanta agua tiene que salir: produjo inundaciones” (Clarín, 04/04/2013). Seguro. “Ya no se puede planificar la ciudad sin tener en cuenta lo que pasa en el conurbano. Los problemas que tenemos son los mismos, por eso el abordaje tiene que ser metropolitano” (Infobae). Estamos de acuerdo. Muchos otros elementos que plantean son reales. Pero estas visiones, hasta la más progresiva de ellas, argumentan que los problemas se deben mayoritariamente a malas gestiones del espacio metropolitano, o a una mercantilización excesiva de éste. El problema consiste en pensar que, dentro del sistema capitalista, se puede administrar “eficientemente” por fuera de los intereses económicos que existen tanto entre los empresarios como entre los funcionarios que se ocupan de garantizar las ganancias de esos empresarios, y por ende sus propios beneficios.

Si bien es cierto que hay un gran componente de “desplanificación” en el caótico estado actual de las ciudades, más aun en los países semicoloniales como Argentina, una planificación urbana que responda verdaderamente a las necesidades del pueblo trabajador sólo será posible bajo un gobierno obrero. De otra manera, ya sabemos qué “planes” tiene la burguesía para nosotros: construir más Puertos Maderos y Nordeltas para que pocos disfruten del lujo y el confort, mientras nos condenan a vivir en condiciones inhumanas y a viajar varias horas por día para llegar a trabajar.

Prensa

Virginia Rom 113103-4422

Elizabeth Lallana 113674-7357

Marcela Soler115470-9292

Paola Balma116693-2837

Temas relacionados: