(11-02-08) En medio de la tranquila noche del lunes, Puerto Madero se llenó de sonido y movimiento: los trabajadores del Casino llegaron hasta la puerta principal en autos y camionetas, con pancartas y bocinazos, llevando su reclamo. La combativa caravana escrachó así a Cristóbal López frente a las mismas narices de los prefectos y policías de la Federal, quienes sorprendidos no pudieron hacer nada para detener esta ruptura de hecho del estado de sitio impuesto desde la justicia contra los laburantes.
A los efectivos se los veía desconcertados: corrían de acá para allá, sin saber qué hacer, encendiendo las sirenas de los patrulleros en medio de su impotencia, sin darse cuenta que estaban colaborando así con el objetivo de la medida. La comitiva “saludó” a la patronal con cantos, bocinazos y pirotecnia, rompiendo la rutina que pretende imponer la empresa con ayuda de las fuerzas represivas y el gobierno para “normalizar” el funcionamiento del Casino.
A esta medida le anteceden las que se hicieron el fin de semana, después de la asamblea del miércoles, donde se discutió retomar las medidas de fuerza que afectaran la actividad del Casino. El sábado se realizó el Tercer Plenario de Delegados y Activistas antiburocráticos en Costanera Sur en el que, pese a la convocatoria hecha a último momento, participaron representantes de las más importantes luchas y nuevos procesos de organización del movimiento obrero. En la mesa que dirigió el plenario estuvieron los delegados del Casino, Raúl Godoy por el sindicato ceramista de Neuquén, compañeros de Fate y compañeras de Fresenius. Luego de la apertura, Godoy saludó la iniciativa de los trabajadores del Casino de volver a los piquetes y contó cómo en Neuquén la vanguardia obrera seguía este conflicto testigo día a día, incluyendo acciones y paros de solidaridad, y que muchas fuerzas como las de los docentes y estudiantes estaban prestas para acudir a solidarizarse con este difícil conflicto. Ante una ovación de los participantes, los compañeros de Fate contaron cómo habían recuperado el sindicato del neumático de San Fernando que había estado en manos de la burocracia de la CTA durante años y la excelente elección que hicieron en otras importantes fábricas como Firestone. Denunciaron que la empresa estaba provocando a los trabajadores con quitas salariales y que se estaban preparando para un duro conflicto. Por su parte, “Chiche” Hernández, delegado de Siderar, contó que los trabajadores de todo el país, particularmente los metalúrgicos, estaban ese día de luto por el fallecimiento de los dos compañeros de Acindar luego del “accidente” del jueves anterior, denunciando a esa patronal negrera y la complicidad de la burocracia sindical y el gobierno. Hubo varias intervenciones, entre las que se destacaron la de los compañeros de la ex editorial Atlántida, las trabajadoras del ajo de Mendoza, miembros de la oposición de Foetra Buenos Aires, docentes, etc. Se decidió convocar a un nuevo plenario en marzo y a una marcha en solidaridad con los trabajadores del casino del Congreso al Ministerio de Trabajo el próximo martes. Pero la principal resolución fue ir a acompañar a las trabajadoras y trabajadores del Casino a reinstalar el piquete. El inusitado y desproporcionado despliegue de centenares efectivos de la Prefectura pusieron el broche de una jornada que terminó a las 2 de la mañana, el día y la franja horaria en la que el Casino del “Yabrán K”, Cristóbal López, más factura.
El domingo nuevamente se realizó un bloqueo de varias horas, yendo y viniendo por las entradas a Puerto Madero, haciendo correr a cientos de efectivos pertrechados que impedían que la manifestación llegase a las cercanías del Casino con una militarización tal de la zona que volvía a impedir la “normalización” del centro de juegos.