logo PTS

Comunicados de prensa

CONFERENCIA OBRERA DEL PTS - CAPITAL

Necesitamos poner en pie un partido revolucionario

Este sábado 28 de junio, con más de 400 compañeras y compañeros se realizó en el Hotel Bauen, la Conferencia de Trabajadores del PTS Capital. Trabajadores de diversos establecimientos y dependencias, junto a los estudiantes debatimos sobre la crisis nacional, las lecciones de las más importantes luchas del movimiento obrero y en especial, el porqué de la necesidad de construir un partido revolucionario.

PTS Ciudad de Buenos Aires

29 de junio 2008

Este sábado 28 de junio, con más de 400 compañeras y compañeros se realizó en el Hotel Bauen, la Conferencia de Trabajadores del PTS Capital. Trabajadores de diversos establecimientos y dependencias, junto a los estudiantes debatimos sobre la crisis nacional, las lecciones de las más importantes luchas del movimiento obrero y en especial, el porqué de la necesidad de construir un partido revolucionario.

Estuvieron presentes delegados y trabajadores telefónicos, estatales, municipales, aeronáuticos, de la salud, docentes, ex trabajadores del Casino Flotante de Bs.As, de importantes fábricas de zona sur y oeste de la Ciudad, del Correo argentino, del Subterráneo. Es destacable la delegación de trabajadores terciarizados de tareas de limpieza que trabajan en varias empresas. Contamos además con la participación de dirigentes y trabajadores de TVB (ex Jabón Federal) y de los compañeros de Mafissa protagonistas de una de las luchas más duras y heroicas del último tiempo.

Se hizo presente también un grupo de estudiantes universitarios de la UBA (de la Agrupación En Clave Roja) y de importantes colegios secundarios de la ciudad (invitados por el NO PASAR˜áN), informando que hubo delegaciones que también participaron de la Conferencia de la zona Norte del Gran Buenos Aires que se realizaba el mismo día.

Carlos Artacho, delegado de FOETRA, hizo un informe sobre la crisis nacional abierta entre el gobierno y la patronal agraria y la división de la clase capitalista, planteando que lo que está en disputa es la renta, mostrando el carácter reaccionario de ambos bandos patronales.
También explicó cómo el gobierno utiliza la renta agraria para subsidiar a los sectores industriales y de las empresas privatizadas y para pagar la deuda externa.

Esta crisis es la más profunda que vivimos desde el 2001, y se desarrolla en el marco de una crisis mundial por los alimentos.

Se desarrolló qué programa levantar ante esta crisis, como la expropiación de los grandes terratenientes o el monopolio de comercio exterior y se remarcó la correcta intervención del PTS, que sostuvo desde el principio una política clara de independencia de clase, impulsando iniciativas para lograr levantar un polo independiente.

Lo que debemos tener en cuenta es que en esta crisis la clase trabajadora hasta ahora no ha intervenido sobre todo porque la burocracia sindical se alineó con el gobierno, y un sector minoritario, como algunos dirigentes de la CTA, con las patronales del campo. Y como si esto fuera poco, una parte de las organizaciones que se reclaman de izquierda como el MST y el PCR se alinearon incondicionalmente con las cuatro entidades agrarias.
Además algunos dirigentes de organizaciones combativas del movimiento obrero apoyaron al gobierno como “mal menor”. Agregando que los vaivenes del PO ante esta crisis impidieron hacer un polo más fuerte por una política independiente, impidiendo en los hechos que se expresara con más fuerza lo que llamamos la ‘tercera posición’.

Ante la debilidad del gobierno y la crisis abierta, una de las preguntas que se planearon es cómo pueden aprovechar los trabajadores esta crisis. En intervenciones se remarcó la importancia de difundir junto a personalidades y organizaciones de trabajadores la posición de “ni con el gobierno ni con las patronales del campo”, como ya comenzó a llevarse adelante. Un gran paso son los más de 500 pronunciamientos de intelectuales, universitarios y trabajadores de la educación, lo que debe materializarse en nuevas iniciativas.

Franco Villalba, dirigente de la C.I. de TVB, abrió el segundo punto partiendo de su propia experiencia en la lucha de la ex jabón federal, destacando que estamos ante un nuevo movimiento obrero, que viene protagonizando duras luchas y que aprende no sólo de los triunfos, si no de las derrotas, avanzado desde las conclusiones de los conflictos que protagonizaron las camadas de jóvenes obreros en el último período. La actuación del PTS y sus dirigentes obreros en los más importantes conflictos, compartiendo triunfos y derrotas, llena de orgullo pero es una enorme responsabilidad.

Explicó cómo sistemáticamente los capitalistas, mediante sus “intelectuales”, medios de comunicación, etc, se encargan de inculcarnos la falsa idea de que los trabajadores sólo podemos aspirar a pequeños cambios, algunas conquistas, estar un poco mejor mediante el esfuerzo individual y que toda nuestra participación política se reduzca al voto en las elecciones, pero nada de hablar de cambiar el sistema. Por esto es necesario que los trabajadores se organicen en las fábricas y lugares de trabajo, peleen por sus demandas, conquisten nuevos dirigentes, pero es vital avanzar en las enormes tareas que tiene por delante el movimiento obrero, elevarse de la lucha sindical a la lucha política, poniendo en pie un gran partido revolucionario de la clase trabajadora, para cambiar esta sociedad que genera hambre, miserias, opresión y explotación. Citando al gran revolucionario ruso León Trotsky dijo que construir un partido revolucionario “nos aporta la mayor de las felicidades: la conciencia de que participamos en la construcción de un futuro mejor, de que llevamos en nuestras espaldas una porción del destino de la humanidad y de que nuestras vidas no han sido vividas en vano”.

Otros compañeros tomaron la palabra en este sentido, y sobre la necesidad de prepararse y dar respuesta a ésta y a las futuras crisis, que serán más agudas. Desde este punto Ana Laura Lastra (de la J.I. de ATE-INDEC) explicó la relación entre la intervención en la lucha de clases y la construcción del PTS. Desarrolló cómo intervenimos desde esta perspectiva, en los distintos frentes. Por ejemplo la lucha por la unidad de las filas obreras en Telefónicos, la gran campaña de afiliación a ATE, desde la Marrón, el apoyo a la organización de los sectores más precarizados como los compañeros y compañeras de limpieza, o la comunidad boliviana en su difícil tarea de rebelarse contra la superexplotación, el aporte al desarrollo de una juventud trabajadora para que se acerque a las ideas del marxismo revolucionario. Todas estas iniciativas se revalorizan en función de aportar a la construcción de un gran partido de trabajadores revolucionario. Pero teniendo en claro que ese partido se construye sin ningún sectarismo, impulsando frentes únicos, como bloques para la lucha de clases, con otras organizaciones de izquierda como hemos hecho hacia las elecciones pasadas, con iniciativas como la Carta abierta a la izquierda obrera y socialista, o el llamado que hacemos al PO y al MAS, particularmente en esta crisis nacional, para fortalecer un polo de independencia de clase.

También la compañera Mara, trabajadora despedida del Casino, intervino planteando cómo en la lucha de las trabajadores y trabajadores del Casino mostró al gobierno K, aliado a la patronal de Cristóbal López, amigo de Cristina y la burocracia sindical que contaron con el apoyo de la policía Federal y la Prefectura que desataron ocho represiones brutales. Destacó el protagonismo de las mujeres trabajadoras, que también, en la lucha de Fresenius y en la comisión de mujeres de Mafissa demostraron la disposición a la lucha y fortaleza. Las mujeres junto a la juventud son sectores claves para la construcción de un partido revolucionario. También tomó la palabra el compañero Juan de la Facultad de Filosofía y Letras, quién contó cómo a partir de esta crisis vimos alinearse al gobierno los intelectuales “progres”, y los ideólogos pagos, y la importancia de la gran campaña que se está desarrollando entre los estudiantes y los docentes a partir de la declaración “ni K ni campo”.

Como sintetizó José Montes al cerrar la conferencia, la construcción de un gran partido de trabajadores revolucionario es la batalla que en el presente tenemos que dar y de ello depende nuestro futuro, por eso lejos está, como dicen muchos, de ser “una pérdida de tiempo”, si no una tarea que la historia ha demostrado que es imprescindible para que los trabajadores triunfen. Se preguntaba si al cabo de un tiempo ¿no pensarán muchos que, en realidad, “perdieron el tiempo” limitándose a la actividad sindical, por ejemplo, porque tuvieron un triunfo efímero o porque lograron alguna reivindicación pero después la patronal la arrebató con un ataque?

Tomando la experiencia de los ´70 y el presente, relatada por una compañera de la salud, Montes hizo balance de aquel ascenso revolucionario, y cómo a pesar de la enorme experiencia y fuerza desarrollada por trabajadores, jóvenes, estudiantes, la conclusión más importante es que no había surgido un poderoso partido de trabajadores revolucionario, y se impuso un sangriento golpe militar, con las terribles consecuencias para la clase obrera. Retomar las lecciones de esas experiencias es importantísimo. La historia argentina, con una de las clases obreras más combativas del mundo, y también la de Latinoamérica, muestran que si los más luchadores y conscientes de la clase trabajadora y los estudiantes no rompen con los prejuicios y avanzan hacia la construcción de un partido revolucionario, estaremos construyendo nuevas derrotas y más duras.

La construcción previa de un fuerte partido puede conducir al verdadero triunfo de los explotados.

Prensa

Virginia Rom 113103-4422

Elizabeth Lallana 113674-7357

Marcela Soler115470-9292

Paola Balma116693-2837

Temas relacionados: