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A 70 años de la fundación de la IV° Internacional

Los “comités de acción” en Francia

Ante el contundente triunfo del Frente Popular Trotsky buscará establecer un diálogo con las masas que lo apoyaban: “¿El “Frente Popular defiende la democracia?

31 de julio 2008

Ante el contundente triunfo del Frente Popular Trotsky buscará establecer un diálogo con las masas que lo apoyaban: “¿El “Frente Popular defiende la democracia?

Entonces, que comience por aplicarla en sus propias filas. Esto significa: la dirección del “Frente Popular” debe reflejar directa e inmediatamente la voluntad de las masas en lucha… ¿Cómo?... por medio de elecciones. El proletariado no prohíbe a nadie que luche junto a él… Lo único que exigen los obreros concientes a sus aliados verdaderos o posibles, es que luchen efectivamente… Cada grupo de doscientos, quinientos o mil ciudadanos que adhieren al “Frente Popular” en la ciudad, el barrio, la fábrica, el cuartel o el campo, junto a las secciones de combate, debe elegir sus representantes en los comités de acción locales. Todos los representantes de la lucha se comprometen a reconocer su disciplina”.

Se proponía, empalmando con las tendencias de las masas, a la vez que desenmascarar a las direcciones que traicionaban, hacer pesar a los sectores en lucha al interior del frente, unificarlos, impulsar la lucha revolucionaria, desarrollar el enfrentamiento contra la burguesía y apuntar a la creación de organismos de las propias masas.

Era tarea de los revolucionarios pelear por que los comités de acción tomaran en sus manos la creación de las milicias obreras, el armamento de los obreros, la preparación de la huelga general. “Nadie sino los comités de acción, abarcando los centros principales del país, podrá elegir el momento de pasar a métodos más decididos de lucha, cuya dirección les pertenecerá de pleno derecho”.

En esta dinámica Trotsky no descartaba que los comités de acción se transformaran en soviets. Frente al ascenso revolucionario les otorgará un nuevo lugar: “La consigna de los comités no puede ser abordada más que por una organización verdaderamente revolucionaria, absolutamente consagrada a las masas, a su causa, a su lucha. Los obreros franceses han mostrado de nuevo que son dignos de su reputación histórica. Es necesario inspirarles confianza. Los soviets siempre han nacido de las huelgas. La huelga de masas es el elemento natural de la revolución proletaria. Los comités de acción no pueden actualmente ser otra cosa que comités de los huelguistas que ocupan las empresas. De taller en taller, de fábrica en fábrica, de barrio en barrio, de ciudad en ciudad, los comités de acción deben establecer una ligazón estrecha entre sí, reunirse en conferencias por ciudades, por ramas de producción, por distritos, para terminar en un congreso de todos los comités de acción de Francia. He aquí el que será el nuevo orden, que debe reemplazar a la anarquía actual”.