Los trabajadores de la 60 protagonizan un paro contra el monopolio del transporte DOTA dueña de 25 líneas de colectivos, que les debe salarios, que metió una patota permanente y que no reconoce al cuerpo de delegados. Los delegados de base de la emblemática línea de colectivos que une Constitución con el Norte del GBA, acaban de renovar el mandato contra la lista de la UTA por más del 80% de los votos. La empresa no abona los salarios del cuerpo de delegados y no atiende sus reclamos, como es la mala liquidación de haberes. Como estos reclamos vienen de hace tiempo, los trabajadores decidieron profundizar el plan de lucha que llevaban adelante. Horas antes de la asamblea que definiría endurecer las medidas fue incendiado el auto del compañero Marcolín, delegado de la cabecera de Plaza Constitución. Inmediatamente los trabajadores pararon para rechazar esta agresión. Pero la empresa dobló la apuesta y en la cabecera de Maschwitz (donde está la mayoría de los choferes) concentraron un grupo de matones pagos (varias decenas de ellos figuran como empleados de Monsa, pero prácticamente no trabajan) muchos reclutados por la burocracia de la UTA que exhibiendo armas de fuego y cuchillos intentaron romper el paro, pero los trabajadores les propinaron una dura paliza. En medio de los enfrentamientos la policía de Scioli disparó hiriendo en una pierna a un chofer, lo que provocó el repudio generalizado. La patota salió derrotada y los trabajadores votaron el paro por tiempo indeterminado. La empresa se juega a quebrar la lucha de los trabajadores para imponer condiciones de mayor explotación que después derivan en accidentes y muertes como lo vimos recientemente en la tragedia de Flores. Los trabajadores están hartos de actas y compromisos que después no son cumplidas y por eso están decididos a seguir la lucha hasta triunfar. La burocracia de la UTA, la misma que ataca a los compañeros del Subte y que es aliada del gobierno, mantiene formalmente la postura del reclamo del reconocimiento del cuerpo de delegados y las demandas de los choferes, pero los trabajadores saben que la UTA ha jugado siempre para la empresa y en cada asamblea se manifiesta esta bronca. Como dicen algunos de los protagonistas “ahora más que la plata queremos que reconozcan a los delegados y que se vaya la patota”.
Tomada decretó la conciliación obligatoria pero los compañeros de la 60 la desconocen porque ya hubo una conciliación anterior por el mismo tema y la ley es clara: no puede haber más de una conciliación obligatoria en un mismo conflicto anual. La firmeza de los choferes llevó a que el mismo Tomada presidiera las reuniones en Trabajo pese a la “violación” de la resolución que él había decretado. El objetivo del hombre del gobierno era el mismo: que los trabajadores depongan su actitud y se conformen con solo una parte de lo reclamado ($600 en cuotas por las deudas salariales y promesas de que los delegados serán reconocidos. De la patota, nada).
La UTA y el gobierno
Cuando la presidenta Cristina, en cadena nacional le decía a Tomada que a los del Subte que estaban en conflicto por la tarjeta Sube eran a los que “le reconocimos el sindicato” mandaba un mensaje explícito contra los sectores disidentes al sindicalismo oficial. Cristina es abogada, fue legisladora por años, no desconoce las leyes. El sindicato de Subte NO tiene la personería gremial que le corresponde por ser el sindicato mayoritario en la actividad. El gobierno, via el Ministerio de Trabajo, reconoce sólo a la UTA, con la facultad de firmar convenios entre otras cosas. La misma burocracia que con armas de fuego, cuchillos y palos pretendió romper la asamblea de choferes. Tiempo atrás lo habían hecho en Retiro con los que se agrupan en el sindicato de choferes de la CTA. Más allá de los matices, Tomada-empresa y burocracia son bloque contra los trabajadores. No se puede generar la menor confianza en que los funcionarios del gobierno actuarán a favor de los trabajadores y en defensa de los delegados que responden a la base y no a la podrida burocracia de la UTA.
Debemos rodear este conflicto, para ello es necesario impulsar el fondo de lucha que han puesto en pie. En Plaza se formó una comisión de apoyo y las organizaciones antiburocráticas y de base junto a muchos luchadores ya se han acercado a mostrar su solidaridad con el conflicto, como Pollo Sobrero del Sarmiento, Gustavo Lerer del Garrahan, los compañeros de Ecotrans, Claudio Dellecarbonara del Subte, Flavio Bustillo de la Bordó del Roca y choferes del PTS, entre tantos otros. En Ing. Maschwitz, los compañeros de Kraft, de la gráfica Donneley, docentes y otros lugares estuvieron en el piquete apoyando.
Al cierre de esta edición los trabajadores rechazaban la nueva oferta de Tomada y la empresa y se disponían a profundizar las medidas. Entre las cuales estaban planificadas cortes de la Panamericana y del Puente Pueyrredón. El paro total entra en su 4° día. Viva la lucha de los trabajadores de la 60.