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MOVIMIENTO OBRERO

Ledesma: abran paso a los obreros azucareros

El jueves 25 de Julio se llevará adelante una nueva movilización y acto, para exigir justicia y repudiar al empresario Blaquier y los milicos que planificaron y ejecutaron “las noches de los apagones”, esos operativos represivos que llegaron a hacer efectiva la detención de 400 personas y desaparecieron a más de 30 luchadores en el departamento Ledesma.

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25 de julio 2013

Ledesma: abran paso a los obreros azucareros

El jueves 25 de Julio se llevará adelante una nueva movilización y acto, para exigir justicia y repudiar al empresario Blaquier y los milicos que planificaron y ejecutaron “las noches de los apagones”, esos operativos represivos que llegaron a hacer efectiva la detención de 400 personas y desaparecieron a más de 30 luchadores en el departamento Ledesma. Y se dará en medio de una situación de empate de fuerzas entre la patronal de Ledesma S.A.A.I. y el sindicato azucarero.

La patronal no pudo con los obreros

Ledesma S.A.A.I pensaba salir airosa de la coyuntura, en la que coincidieron su “abrazo solidario en defensa de la fuente de trabajo” con la huelga de 48hs de los obreros azucareros. Los gerentes del Grupo Blaquier creían que su costosa campaña de prensa, y una marcha de 2.500 personas (en su mayoría movilizadas por el dinero que desembolsaron a barras bravas de clubes de fútbol local, punteros del PJ, e intendentes títeres), les iba a bastar para dejar fuera de combate a la ascendente huelga azucarera y a los organismos de DDHH que avanzaban en los preparativos de la 30° Marcha del Apagón.

La canción que el sindicato azucarero escogió para convocar a la huelga dice “Tú no puedes comprar el viento, tú no puedes comprar el sol, tú no puedes comprar la lluvia, tú no puedes comprar el calor”. Esas palabras sirvieron para describir cómo, pese a las presiones y promesas de ascensos de categoría a los obreros para que no hagan paro, la huelga se llevó a cabo con un acatamiento de 1.800 obreros. Y cómo, pese a las decenas de miles de pesos que gastó la empresa, el “abrazo solidario” no logró ser de masas.

Lo conquistado

Cuando la huelga les paró los 3 trapiches, recién los Blaquier entendieron que las voces y las fuerzas disidentes no son “foráneas”, sino que la desobediencia e insubordinación a sus órdenes desde hace algunos años anida en una porción importante de obreros del ingenio. Al final tuvieron que negociar “bajo presión”, y presentar una propuesta de aumento salarial superior a la inicial-$ 4.800 de básico y $6.100-, llegando a conceder un aumento que lleva el básico a $5.100 y a la tira final salarial a $6.380. Además de ceder a las demandas de categorizaciones, el fichaje progresivo de los tercerizados, el pago de las vacaciones y de los días de paro a los compañeros zafreros. La asamblea obrera en el local del SOEAIL votó aceptar el último ofrecimiento. Aunque no es un triunfo contundente, consideran que obligaron a la patronal a conceder una mejora en lo salarial y en las condiciones laborales, superior a la que, desde un principio, estaban dispuesto a dar.

Hay que ir por más

Lo conquistado con la huelga y el fracaso de la patronal en su objetivo de derrotar la lucha obrera, plantea una coyuntura marcada por un empate de fuerzas sociales. Es un momento para ir por más. Al interior de la empresa está planteado ganar el apoyo del sector de compañeros indecisos impulsando asambleas que expliquen el avance logrado. Pero, además, sumar al pueblo pobre a la lucha por la defensa de la causa obrera, superando la campaña mediática de agravios al sindicato, los organismos de DDHH y la izquierda. Y transformar a la Federación Azucarera Regional (FAR) en una federación organizada desde las bases, al servicio de la coordinación y la lucha contra las patronales y los gobiernos que están a su servicio.

En esta 30° Marcha del Apagón, es preciso que el conjunto de organizaciones de desocupados, derechos humanos, sindicatos y la izquierda rodeen de solidaridad a los obreros azucareros, ligando el reclamo de justicia por los desaparecidos y detenidos (y la cárcel común y perpetua para el empresario genocida Blaquier), al apoyo a la pelea que dan los obreros azucareros: por un salario igual a la canasta familiar, contra los turnos relevantes y la tercerización. Esto a la par que levantamos con fuerza la lucha contra la dictadura patronal, que vive en las persecuciones que padecen los compañeros que se organizan en sus lugares de trabajo.

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