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Claves N° 5

LAS POSICIONES EN EL MOVIMIENTO TROTSKISTA Y LA NECESIDAD DE UNA POLÍTICA DE INDEPENDENCIA DE CLASE

La izquierda en Bolivia

El proceso político boliviano ha sido una piedra de toque para las distintas corrientes de la izquierda. La mayoría se ha plegado directamente al proyecto reformista de Evo, pero lamentablemente algunos sectores que se reclaman de la izquierda obrera y socialista han fracasado en levantar una política consecuente de clase.

14 de agosto 2008

El proceso político boliviano ha sido una piedra de toque para las distintas corrientes de la izquierda. La mayoría se ha plegado directamente al proyecto reformista de Evo, pero lamentablemente algunos sectores que se reclaman de la izquierda obrera y socialista han fracasado en levantar una política consecuente de clase.

POR: la impotencia del sectarismo sindicalista

El POR-Masas es la corriente más antigua y conocida del trotskismo en Bolivia, con influencia en algunas universidades (dirige la FUL de Cochabamba) y en la conducción del magisterio urbano de La Paz desde hace años. Aunque defiende la necesidad de la independencia política frente al gobierno cae en un extremo sectario, diluyendo el contenido de la crisis política nacional como “circo” o como “la chacota politiquera entre el gobierno papanatas y la oposición derechista” (Masas 2087, 20/06/08), mientras pone virtualmente en el mismo plano al MAS y a la derecha:“¡Ni fachos ni impostores reformistas! ¡Revolución proletaria!” (Masas 2092 1/08/08), negándose a plantear una política concreta ante una situación política donde la arremetida de la derecha, que las masas correctamente quieren enfrentar, es utilizada por el MAS para justificar la desmovilización. Las apelaciones espontaneístas y abstractas del POR a la revolución proletaria tienen por único fin encubrir la impotencia de su abstencionismo político.

La LIT-CI: presión oportunista sobre el MAS y la COB

La LIT-CI (corriente internacional del PSTU brasileño), que viene de perder a su grupo en Bolivia (MST) y está tratando de reconstruir un trabajo político inicial, mantiene una línea oportunista hacia el MAS. Ahora llamó al “voto crítico” a Evo con un “programa anticapitalista” y pidiendo que se vayan “los ministros neoliberales” del gobierno. ¿Insinúa la LIT que si hubiera más ministros “antineolioberales” como el ex burócrata sindical Delgadillo (Trabajo), el maoísta Echazú (Minería) o los “ministros campesinos”, el gobierno de Evo “cambiaría de carácter” y merecería franco apoyo? La lógica de campos de la LIT y su adaptación a la democracia la llevan a terminar siempre en uno de los campos enfrentados, sin delimitación de clase. Esto los lleva a una total desorientación política en las situaciones más candentes de América Latina. Mientras en el referéndum venezolano llamaron a votar NO junto con la derecha, hoy le dan apoyo crítico a Evo con el SI. En Argentina fueron una “hoja al viento” en la crisis entre el gobierno y las patronales agraria: su grupo “oficial”, el FOS, comenzó a apoyando el lock out agrario, para luego alinearse con sectores de la izquierda que defendían las retenciones (semioficialistas), negándose en todo momento a impulsar un bloque de independencia de clase. Por otro lado, su grupo “simpatizante”, Izquierda de los Trabajadores, fue un ferviente militante del bloque dirigido por las patronales agrarias durante los cuatro meses de conflicto, por lo cual la LIT debió romper con ellos.

En Bolivia, sus apelaciones a la “independencia orgánica y política del gobierno” quedan en el papel al impulsar en la práctica la capitulación en los momentos decisivos ante el “gobierno de conciliación de clases” y el “partido en el marco de las reformas del capitalismo” que reconocen es el MAS (ver Lucha Socialista N° 10 17/07/08). Por otra parte, viene de realizar un Encuentro sindical latinoamericano en Brasil con la COB como co-convocante por la “independencia de clase”, lavándole la cara a Pedro Montes (Secretario Ejecutivo de la COB) cuando éste estaba más estrechamente alineado con el gobierno y más cuestionado por la vanguardia obrera.

PO y sus aliados: buscando un lugar a la sombra de la izquierda masista

Por su parte, PO (CRCI), que desde hace años no cuenta con grupo político en Bolivia y ahora emitió una declaración con un simpatizante (consejero de la burocracia fabril) también llamaron a votar por Evo con un “programa revolucionario”. Aunque a veces el PO hace denuncias correctas del MAS, en los momentos decisivos pasa a ubicarse a su zaga, guiado por la lógica del “mal menor”. Como “El pueblo irá a votar porque (…) piensan que el gobierno es el mal menor, por un lado, y que una victoria electoral será un arma contra los prefectos de la oligarquía…”

Y, como culminación de esta política capituladora, luego del referéndum emitieron un comunicado titulado: “El PO saluda la victoria de Evo Morales en el referéndum revocatorio”. Haciendo desaparecer todo “voto crítico”, saludar la victoria política de un gobierno frentepopulista significa una abandono de una elemental posición ya no marxista revolucionaria, sino al menos consecuentemente clasista. ¡Y peor aún, a pocos días que el gobierno de Evo Morales ordenara la represión a los mineros de Huanuni que se cobró dos vidas obreras!

Una posición de independencia de clase desde una estrategia obrera

La muy escasa fuerza de los grupos que se reclaman trotskistas no influyó para nada en los resultados electorales, pero en cambio su negativa a levantar consecuentemente una política de clase dificulta el reagrupamiento de la vanguardia obrera, lo que exige más que nunca claridad y no ambigüedades centristas.
 
Desde la LOR-CI, a través de todo el proceso hemos procurado dar un combate consecuente por la independencia política de la clase obrera. En caso de enfrentamiento militar entre la reacción proimperialista y el gobierno reformista estamos por defenderlo junto a las masas y con sus métodos, sin por ello darle ni asomo de apoyo político ni deponer la defensa intransigente de la independencia de clase. Siguiendo las enseñanzas de Lenin y Trotsky creemos que no es necesario caer en el oportunismo para “no quedar aislados”. Por el contrario, un trabajo paciente junto a la vanguardia obrera y juvenil sólo puede hacerse desde esta perspectiva.

En este marco, entendemos que ha sido correcta la posición planteada ante el referéndum revocatorio del domingo 10: votar por NO a los prefectos, vanguardia de la reacción proimperialista, pero rechazamos apoyar políticamente al gobierno y su programa con el SI (que hacía imposible expresar una posición independiente y mucho menos, un programa alternativo), por ello nos pronunciamos por el voto en blanco a la pregunta nacional, en el marco del combate por el reagrupamiento políticamente independiente de la vanguardia.

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