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Imponer desde las escuelas el plan de lucha por nuestro salario

A días del inicio de clases y después de un enero caliente con devaluación, aumento de tarifas y una creciente inflación, se largó la paritaria docente. La discusión no es ajena a toda la clase obrera y sus familias, al punto que hay diarios que encuestan a la población sobre cuánto debería ganar un docente (el dato de Infobae: un 52% opina que nuestro salario debería ser de más de $7000).

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20 de febrero 2014

Imponer desde las escuelas el plan de lucha por nuestro salario

A días del inicio de clases y después de un enero caliente con devaluación, aumento de tarifas y una creciente inflación, se largó la paritaria docente. La discusión no es ajena a toda la clase obrera y sus familias, al punto que hay diarios que encuestan a la población sobre cuánto debería ganar un docente (el dato de Infobae: un 52% opina que nuestro salario debería ser de más de $7000). Semanas antes, en decenas de medios el diputado nacional del PTS en el FIT, Nicolás del Caño, denunció a la casta de políticos que cobran más de $50.000 mientras una maestra tiene un mínimo de $3.400, con básicos miserables y propuso lo que luego plasmó en un proyecto de ley: que todo funcionario/diputado cobre igual que una maestra.
La repercusión tampoco es casual. Más allá de ser un gremio extendido en todo el país y que la educación pública es un tema que incumbe a la vida cotidiana de todas las familias, particularmente las trabajadoras, es también el sector con que el gobierno pretende disciplinar a todo el movimiento obrero.

En este marco ya salieron los ministros y gobernadores a decir que no hay plata en las provincias ni en Nación. Mentirosos. Sabemos que no tienen peros para desembolsar plata para los represores, como los 4.000 millones adicionales que Scioli concedió para aumentarle hasta el 50% a la Policía. Ni hablar de los subsidios a los empresarios o de los miles de millones que van puntillosamente al pago serial de la deuda externa. Un gran frente antiobrero, con la burocracia dando argumentos, atemorizando con más inflación y acusando de “destituyentes”a los trabajadores que somos los que sufrimos la escalada inflacionaria.

Mientras los funcionarios nos piden “responsabilidad” en los reclamos, la realidad de las escuelas es desoladora. Escuelas inundadas, problemas edilicios serios, falta de miles de vacantes no sólo por la irresponsable y proprivatista inscripción “on line” de Macri y el PRO, sino por la falta de escuelas en muchos barrios de la Provincia de Buenos Aires y el resto del país, y cierre de cursos por alta deserción. La educación pública se desmorona por su responsabilidad. Nuestras condiciones de vida también.
Capitanich acaba de anunciar la mesa de negociación para el 21/2 acompañada de pedidos de mesura mientras extorsiona con cerrar, otra vez, las paritarias por decreto. La primer oferta del gobierno fue de un 23,5% en 4 cómodas cuotas. Las direcciones sindicales se sentarán en la mesa a negociar en nuestro nombre sin haber hecho una consulta, sin haber escuchado a un solo docente.

Son las seccionales y sindicatos opositores los que ya vienen planteando que en las escuelas hay bronca, que el salario no alcanza y que la docencia no está dispuesta a rifar la educación pública. Ya votamos ir a las escuelas y desplegar acciones concretas y el compromiso de participar en la Jornada del 27 por la absolución de los petroleros de Las Heras. Pero mientras la oposición se reunió para proponer un pliego reivindicativo y discutir cómo ir a cada seccional y provincia porque el NO inicio hay que organizarlo y en estas condiciones es una necesidad, la Celeste armó su “agenda” de la semana con congresos a espaldas de la docencia, organismos que no representan a los/as trabajadores/as de la educación sino a la burocracia de cada seccional y provincia. Lo que priman son instancias donde se expresa una minoría de burócratas de un sindicato fragmentado y provincializado, y no la voluntad de la mayoría. Los estatutos antidemocráticos del SUTEBA, por ejemplo, determinan que el voto del Secretario General de Chivilcoy, una seccional pequeña de 2.000 docentes y 1.000 afiliados, vale lo mismo que el de La Matanza con 25.000 docentes y 9.000 afiliados a SUTEBA.

Por eso, frente al ajustazo y el robo al salario que quieren consumar proponemos debatir en las escuelas, distritos y en todas las provincias, cómo pelear para imponerle a las conducciones sindicales un plan de lucha para conquistar nuestras demandas y pelear en común con el resto de los trabajadores, empezando por coordinar en plenarios comunes con los estatales que ya impulsan medidas de lucha, como los trabajadores del Astillero en La Plata o los municipales de Jujuy. Peleamos por coordinar con todos los trabajadores, por un plan de lucha por el salario igual a la canasta familiar, por mejores condiciones de trabajo y todos nuestros reclamos. Este viernes 21 tenemos una pelea importantísima en cada uno de los plenarios seccionales, como en SUTEBA, donde además de las 9 seccionales de la oposición tenemos que ir a disputarle a la burocracia todas las asambleas. Nuestra pelea es por que decidan los plenarios de delegados con mandato y no una decena de dirigentes encerrados entre cuatro paredes. Es necesario imponerle a la burocracia un plan de lucha para ganar. Planteamos la necesidad imperiosa de un Congreso Nacional de Delegados de base con mandato y paritarios elegidos en la base, revocables y con mandato. 

Contra la burocracia que quiere enchalecar nuestra fuerza e imponernos acuerdos a la baja, desde la Corriente Nacional 9 de abril decimos que hay que preparar la lucha en serio, porque el gobierno está duro en el techo salarial y duro contra los que salimos a luchar, como vimos en la represión a los docentes de Santiago del Estero. Estamos dando la pelea en los plenarios de base de las seccionales, donde empiezan a reunirse cientos de docentes, como los 200 compañeros/as que asistieron a una reunión de delegados de La Matanza, o los 250 de la asamblea de La Plata que están expresando voluntad de lucha.

Con el ánimo de lucha que se siente en provincia de Buenos Aires vamos a un gran Encuentro Provincial el 24, abierto a todos los trabajadores combativos de la provincia, para coordinar y discutir cómo imponer un gran plan de lucha de conjunto contra el ajuste. Este camino tenemos que ir tomándolo en cada región. Este jueves también está convocada una importante asamblea de Ademys abierta a afiliados de otros sindicatos y a no afiliados que tiene que servir para ir a organizar la bronca de las escuelas y dar batalla para imponer a la dirección de UTE que termine con su política de “paz” con el macrismo y se ponga a la cabeza de la pelea que necesita también la docencia porteña, como la de todo el país.

Hay que superar a las direcciones que vienen sin enfrentar las políticas de ajuste y destrucción de la educación pública a nivel nacional y en cada distrito. La docencia expresa la necesidad de preparar el NO inicio seriamente. La CTA-Micheli convocó a un paro para el 5 de marzo. Es un paso importante ya que se trata de la primera medida de lucha convocada por una central sindical contra el ajustazo. Al mismo tiempo que vamos a impulsar con todo este paro y las acciones, para que no quede aislado ni sea testimonial, exigimos a las centrales sindicales llamar a asambleas de base en todos los lugares de trabajo. Necesitamos un paro nacional.

Queremos desplegar el más amplio frente de los trabajadores para enfrentar el ajuste, por eso necesitamos un plan de lucha votado y organizado en asambleas resolutivas en base a mandatos y que planteen la necesidad de coordinación con otros sectores de trabajadores con plenarios regionales en el camino de un gran Encuentro Nacional de Trabajadores. Necesitamos organizar la lucha de abajo hacia arriba, imponiéndole a la burocracia un plan de lucha escalonado para que la crisis no la paguemos los trabajadores.

* Secretaria de DD.HH. del SUTEBA La Matanza / Comisión Directiva de SUTEBA Quilmes

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