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A 70 años de la fundación de la IV° Internacional

Hacia la creación de la IV Internacional

Como planteamos en la entrega anterior, la lucha por la construcción de la IV Internacional se volvió una tarea central para los trotskistas en los años 30; los preparativos de una nueva guerra imperialista y el ascenso revolucionario de masas, la tornaban urgente.

31 de julio 2008

Como planteamos en la entrega anterior, la lucha por la construcción de la IV Internacional se volvió una tarea central para los trotskistas en los años 30; los preparativos de una nueva guerra imperialista y el ascenso revolucionario de masas, la tornaban urgente.

En mayo de 1935 Trotsky da a conocer la Carta abierta por la creación de la Cuarta Internacional. “Los nuevos partidos y la nueva Internacional deben construirse sobre bases nuevas1: esta es la clave que permitirá realizar todas las demás tareas. El ritmo de la nueva construcción revolucionaria y el momento de su consumación dependen evidentemente del rumbo general de la lucha de clases, de las futuras victorias y derrotas del proletariado. Los marxistas, empero, no son fatalistas. No descargan sobre el ‘proceso histó­rico’ las tareas que el propio proceso histórico les plan­tea. La iniciativa de una minoría consciente, un progra­ma científico, agitación audaz e incesante en nombre de objetivos claramente formulados, crítica implacable a todas las ambigüedades: tales son algunos de los fac­tores más importantes para la victoria del proletariado. No se puede concebir la revolución socialista sin un par­tido cohesionado y con temple de acero. Las circunstancias son difíciles; los obstáculos, grandes; las tareas, colosales; pero no existe el menor motivo para caer en el pesimismo ni para descorazonarse. A pesar de todas las derrotas del proletariado, el enemigo de clase sigue en una situación desesperada”.

La carta llama “a todos los partidos, organizaciones, fracciones, tanto dentro de los viejos partidos como dentro de los sindicatos, a todas las asociaciones y grupos obreros revolucionarios que compartan los prin­cipios fundamentales y la gran tarea que hemos ex­puesto -la preparación y construcción de la Cuarta Internacional- a añadir sus firmas a esta Carta abierta2, y a hacernos llegar toda propuesta o crítica que estimen oportuna”.

Entre el 29 y el 31 de julio de 1936 se reunirá la Conferencia Internacional clandestinamente en París. Allí Trotsky propuso la fundación de la IV, la conferencia creó el Movimiento pro Cuarta Internacional. Sus tesis centrales fueron: El nuevo ascenso revolucionario y las tareas de la Cuarta Internacional3. Allí se analiza la situación mundial, particularmente la francesa, las políticas de las direcciones de la clase obrera, el Frente Popular y la política internacional de la URSS. Y concluye en que la clave de la suerte de los procesos revolucionarios en curso en Europa “es la cuestión de la dirección revolucionaria”.