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INTERNACIONAL

29F: GRAN JORNADA DE LUCHA CONTRA LOS AJUSTES DEL PP Y LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

¡Estudiantes y trabajadores somos "el enemigo"!

El mismo día que el Gobierno de Mariano Rajoy ha reconocido que los ajustes presupuestarios que están por venir, van a implicar históricos recortes contra la educación, la sanidad, el desempleo y todas las prestaciones sociales, centenares de miles de estudiantes y trabajadores hemos tomado las calles en decenas de ciudades

Santiago Lupe

1ro de marzo 2012

El mismo día que el Gobierno de Mariano Rajoy ha reconocido que los ajustes presupuestarios que están por venir, van a implicar históricos recortes contra la educación, la sanidad, el desempleo y todas las prestaciones sociales, centenares de miles de estudiantes y trabajadores hemos tomado las calles en decenas de ciudades. Universidades e institutos vacíos, masivas movilizaciones estudiantiles de Valencia a Barcelona, de Madrid a Zaragoza, de Galicia a Extremadura... miles de jóvenes encarándose a la represión policial de los Mossos (como en Barcelona), decenas de miles de trabajadores asistiendo por la tarde a las manifestaciones contra la Reforma Laboral, muchos de ellos cantando y exigiendo una Huelga General... Los miedos del Gobierno y los barones del PP de que sus planes pueden incendiar la calle tienen bases sólidas. La clase trabajadora y la juventud vamos a enfrentar con lucha y organización este retroceso en nuestros derechos laborales y calidad de vida.

De la “primavera valenciana” a la “primavera estudiantil”

Con el retorno a clases después de los exámenes de enero y febrero, en diversas facultades comenzó a discutirse y aprobarse la convocatoria de huelga para el 29F contra los recortes en educación. En Catalunya las siete universidades públicas se sumaron, y lo hicieron tanto las asambleas estudiantiles, como muchos comités de empresa de PDI y PAS y la mayoría de los sindicatos. En Zaragoza fueron los estudiantes de secundaria, organizados en la Coordinadora de Estudiantes de Enseñanzas Medias (CEEM), los que la fueron aprobando de instituto en instituto. Después de la represión contra los estudiantes de Valencia esta convocatoria se fue extendiendo por todo el Estado, después de haber sido tomada por los universitarios y estudiantes de medias valencianos. Las protestas en solidaridad con Valencia y contra la represión que se realizaron en decenas de ciudades durante la semana anterior a la huelga fueron haciendo el resto. Las imágenes de esa represión recorrieron el mundo y en todas las asambleas se repudió, junto a las declaraciones del Jefe de la Policía en Valencia que acusó a los estudiantes de ser sus “enemigos”. Volvió la indignación también contra los duros recortes que comienzan a implementar los Gobiernos autonómicos y el Gobierno central, que implican reducción de presupuestos, miles de profesores despedidos, subida de las tasas, más privatización de la educación, etc. Además se planteó el rechazo a la nueva reforma laboral de Rajoy, que eliminará conquistas históricas de los trabajadores, y sólo genera más trabajo precario para los jóvenes, entre los que el paro alcanza un record del 50%.

Ha sido Valencia precisamente una de las ciudades con una de las manifestaciones más masivas. “El País” reconocía que en toda la Comunidad habían parado la casi totalidad de los estudiantes, más de 130.000. Aulas vacías y calles a rebosar, en la capital valenciana eran más de 40.000 estudiantes, profesores y padres y madres. En Madrid otra masiva movilización de secundaria y universidad colapsó el centro de la ciudad, y 200 universitarios ocuparon la Facultad de Filosofía de la Complutense para discutir como proseguir las movilizaciones.

En Zaragoza los militantes de Clase contra Clase y la agrupación revolucionaria No Pasarán somos parte impulsora de la CEEM, y estuvimos promoviendo desde el primer día la huelga estudiantil. La movilización tuvo un claro tono de unidad obrero-estudiantil, con más de 3000 estudiantes, sobre todo de secundaria, y la participaron de sectores de trabajadores de CGT de diferentes empresas como Telepizza, Hewlett Packard y FCC Parques y Jardines. Todos ellos mandaron o leyeron saludos en solidaridad y por la unidad obrero-estudiantil. También organizaciones estudiantiles universitarias y numerosos trabajadores de la universidad participaron con un cortejo que había partido del Campus de San Francisco y en el que participaron nuestros compañeros de la UZ. La agrupación revolucionaria No Pasarán, de la somos parte, llevó una pancarta contra la represión y por la unidad con los trabajadores. Por la tarde formamos un entusiasta cortejo juvenil para participar , como parte del “bloque crítico”, de la movilización convocada por CCOO y UGT contra la reforma laboral, donde planteamos la necesidad de un plan de lucha y una huelga general para derrotarla.

Barcelona, la juventud no se resigna a la brutalidad policial

Barcelona ha sido en esta ocasión la ciudad donde más masividad y contundencia han tenido las protestas. Al comienzo de la semana el Govern respiraba tranquilo, ya que la maniobra orquestada por el Ayuntamiento, la empresa y el Comité de Empresa de TMB (con la aprobación capital de la CGT-metro) para desactivar la huelga de transportes -rompiendo la unidad entre el metro y autobuses e imponiendo un referéndum trampa- alejaba la posibilidad de que el conflicto universitario confluyera con el de transportes. Sin embargo las universidades ya venían de un proceso de movilización -que se había expresado en la exitosa huelga y manifestación del 17N-, y éste se había extendido en casi todas las universidades catalanas al PDI y el PAS. La jornada arrancó la víspera con ocupaciones de facultades. Por la mañana los piquetes de la UAB cortaban la AP-7, bloqueaban los Ferrocarriles de la Generalitat, los del Campus de la UB cortaban la Diagonal, los de la UB-Raval ocupaban sedes bancarias, cortaban la Gran Vía, entraban en la emisora de la SER para leer las reivindicaciones.

Desde Clase contra Clase y de la Agrupación Revolucionaria No Pasarán estuvimos en los encierros de la UAB y UB. En este último se aprobó por amplísima mayoría que el piquete garantizaría el cierre total del edificio, y también se tomarían las medidas necesarias para que la universidad no pudiera conocer la identidad de los trabajadores que se sumaban a la huelga, para así evitar que se les aplicase el descuento de salario. Se quería garantizar el derecho de huelga efectivo, totalmente vulnerado con los descuentos de 100 y 150 euros sobre salarios que pocas veces sobre pasan los 1000.

La manifestación fue muy masiva, entre 50.000 y 70.000 personas. El centro de la ciudad era una marea humana de indignación. Muchos jóvenes arremetieron contra algunos símbolos del capitalismo, sobre todo los bancos y la Bolsa. En esta última los Mossos realizaron una primera carga, llevándose a los primeros detenidos. Más adelante, justo cuando la cabecera de la manifestación estaba ocupando el Rectorado de la UB todo el dispositivo policial entró en acción. Las furgonas penetraron en la manifestación entre piedras, huevos, botellas... Los jóvenes no nos resignábamos a ver como se preparaba la escabechina que nos preparaban. Segundos después salieron a la carrera, emboscando a grupos en numerosas calles, golpeando brutalmente y realizando nuevas detenciones. La brutal carga dispersó la movilización y sitio el Rectorado durante unos minutos. Aun así muchos jóvenes quisieron resistirla y buscaban la manera de reagruparse en torno al Rectorado. Finalmente la mayoría de ellos optaron por no resignarse y continuar la marcha hasta la Plaza España, donde se celebraba el Congreso Mundial del Móvil, el mayor evento capitalista de la ciudad.

Estos signos de combatividad contrastaban con la política consciente de los dirigentes del movimiento estudiantil y la Plataforma Unitaria en Defensa de la Universidad Pública. Frente a las ganas de centenares de estudiantes de seguir la protesta a pesar de la represión, éstos las pasaron por alto y mantuvieron sus actividades “programadas”. Incluso cuando algunos compañeros tomamos la palabra en la primera asamblea de la ocupación para decir que había que suspenderla de inmediato e irnos todos a la Comisaría para exigir la libertad de los 12 detenidos, se dilató la discusión para al final decir que quien así quisiera podía ir a las 18h a Comisaría, pero sin asumirlo como una movilización capital. Las corrientes políticas que dirigen el movimiento estudiantil -sobre todo los llamados “autónomos” junto a En Lucha y Revolta Global- no tomaron la respuesta política inmediata a la represión como una prioridad. Peor aún, por no decir criminal, ha sido la política del Sindicato de Estudiantes (SE) de El Militante, que se ha sumado al coro reaccionario de "denuncia a los violentos", tratando de "infiltrados" a los jóvenes que expresaron su malestar contra la policía y entidades bancarias. Su secretario general, Tohil delgado, ha llegado incluso ha declarar que la policía "tiene la capacidad suficiente para aislar a unas pocas decenas y permitir que una manifestación de más de 60.000 jóvenes pueda continuar de manera pacífica". Sólo Clase contra Clase, No Pasarán y los catalanistas -sobre todo del SEPC-, nos hicimos presentes con nuestros medios disponibles en la Comisaría de las Corts, juntando algo más de 200 estudiantes por la libertad sin cargos de los detenidos.

Miles de trabajadores por la Huelga General

En esta misma jornada decenas de miles de trabajadores volvieron a manifestarse en decenas de ciudades. Esta era la segunda protesta del tibio plan de movilización “ascendente” que habían propuesto Toxo y Méndez contra la Reforma Laboral, no para derrotarla sino para ver qué se le puede mejorar, otra clara traición de esta burocracia sindical podrida. Y como en realidad quieren contener la movilización y evitar que esta se desarrolle en profundidad, y mucho menos que confluyan trabajadores y estudiantes en las calles, casi no han convocado a estas manifestaciones. Ellos le temen a la calle casi tanto como el Gobierno, pues son conscientes de que cada día más jóvenes y trabajadores pueden llegar a desbordar sus movilizaciones contenidas y simbólicas.

Aun así han vuelto a ser masivas, y lo que es más importante, en muchos lugares los cánticos por la Huelga General han crecido respecto a las del 19F, como reconocen diferentes medios. Esto está haciendo aumentar la presión sobre los dirigentes sindicales. La convocatoria de huelga en Galicia, Navarra y País Vasco por parte de los sindicatos nacionalistas y la izquierda sindical también.

Para el 11de marzo vuelven a convocar jornadas de manifestaciones y la convocatoria de una huelga se comienza a discutir y escuchar en el interior de los sindicatos y algunos medios. La burocracia quiere evitar la participación de las bases obreras, por lo que siguen haciendo lo posible por evitarlo. Pero es posible que la presión que están ejerciendo los trabajadores por abajo, y la negativa del gobierno a cualquier tipo de negociación, les obligue a ponerse a la cabeza.

Hagamos como en Grecia, su temor es nuestra esperanza

Sin duda el Régimen al completo teme cada vez más a la calle. Son conscientes que las contra-reformas y los ajustes históricos pueden hacer que se abra una situación de movilización permanente, creciente y con métodos cada vez más combativos. El Gobierno trata de evitarlo, pero lo tiene difícil. Las órdenes dadas por el Ministerio del Interior a la Policía de que actúe con “mesura” quieren evitar que otras “Valencia” aceleren y extiendan la protesta social. La burocracia sindical, los “hombres de Estado” que son Toxo y Méndez, también lo temen, y tratan de evitarlo, retrasarlo y controlarlo si se termina dando. También en muchas empresas están desactivando los conflictos, con acuerdos de traición, referéndum trampa (como en Panrico, o recientemente en TMB con la triste colaboración de la CGT-metro). Sus temores están fundados, y es que el cabreo y malestar de centenares de miles de trabajadores y jóvenes se está empezando a expresar y no se podrá contener indefinidamente.

Desde Case contra Clase creemos que hay que hacer todo lo posible para que este malestar se convierta en organización consciente y movilización. En este sentido, desde CcC, y junto a los compañeros de la Agrupación No pasaran venimos impulsando la necesidad de desarrollar las asambleas, la más amplia coordinación democrática, con delegados revocables y con mandato, tanto en el movimiento obrero como en el movimiento estudiantil, buscando la unidad con los trabajadores de la comunidad educativa y todos aquellos que están en lucha. La juventud, junto con los trabajadores combativos -sean del sindicato que sean- debemos convertirnos en un ariete contra la política de la burocracia sindical. En esta tarea la izquierda sindical debe tener un papel central, rompiendo con sus políticas sectarias que le impiden confluir con los sectores disconformes de CCOO y UGT, y a su vez acabando con prácticas de unidad sin crítica con los dirigentes de CCOO y UGT -como la que lleva la IAC en el conflicto de los funcionarios catalanes- o delimitándose de vendidos como los delegados de la CGT de metro -y así poder ser una alternativa al 25% de trabajadores que se opuso a la maniobra de traición en el referéndum-.Se trata de poner en pie un potente movimiento que fortalezca la organización de los luchadores en empresas y facultades, y que desde abajo podamos imponer un verdadero plan de lucha u la huelga general para derrotar todos los ajustes y contra-reformas, empezando por la brutal Reforma Laboral.

Los “tertulianos” de los medios de comunicación burgueses están lamentándose de que estamos entrando en una senda griega. Y no les falta razón, la lucha de los jóvenes y trabajadores griegos es hacia lo que nos debemos encaminar. Porque tenemos que pasar de tomar las plazas a tomar también las facultades y los centros de trabajo -como ya están haciendo algunos trabajadores griegos-, de luchas simbólicas a luchas que quieran poner contra la pared al Gobierno y a todo el Régimen político...

La guerra que nos declara Rajoy, continuando la que ya había iniciado Zapatero, plantea la necesidad de grandes combates históricos para derrotarlos. Desde Clase contra Clase creemos que los trabajadores y la juventud tenemos que prepararnos para acabar con este Régimen podrido y el sistema capitalista, acabar con la dictadura de los banqueros y los empresarios. Para ello debemos luchar en la perspectiva de liquidar todo el poder de la burguesía, encarnando en su Estado y en la propiedad que tienen sobre todos los medios de producción. Debemos pasar a la lucha consciente por una Revolución obrera y socialista, fortaleciendo la lucha por construir un partido revolucionario de los trabajadores que se prepare para conquistar el poder político para nosotros, de que éste resida en asambleas de trabajadores y sectores populares, y poder así expropiar todos los medios de producción y acabar con el dominio social, político y económico de la clase capitalista.

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