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Internacional

Egipto: luchas obreras golpean al gobierno de Mubarak

El pasado domingo 6 de abril tuvo lugar en Egipto una huelga general contra el alza del pan, del costo de vida y por aumentos de salarios convocada por los trabajadores del sector textil, en especial la combativa fábrica Ghazl al-Mahala, y agrupaciones opositoras.

Gustavo Dunga

10 de abril 2008

El pasado domingo 6 de abril tuvo lugar en Egipto una huelga general contra el alza del pan, del costo de vida y por aumentos de salarios convocada por los trabajadores del sector textil, en especial la combativa fábrica Ghazl al-Mahala, y agrupaciones opositoras. En varias de las manifestaciones se corearon consignas contra el régimen reaccionario de Hosni Mubarak. Según varios analistas de medios internacionales el resultado de la huelga ha sido dispar. En el norte del país tuvo mayor acatamiento que en el sur.

Esto se debió, no tanto a que haya mermado el espíritu de lucha que desde hace más de un año sostienen los trabajadores egipcios, sino más bien a las terribles medidas represivas que el gobierno, en forma preventiva, desplegó para impedir toda manifestación opositora.
Calles militarizadas, fábricas ocupadas por la policía, arrestos masivos de sindicalistas y opositores y hasta muertos en las pocas manifestaciones que osaron desafiar la presencia de las fuerzas del orden. Al cierre de esta edición se reportaba el asesinato por parte de las fuerzas paramilitares de un joven y un niño de 9 años que participaban en una marcha de repudio al gobierno represor y proimperialista de Mubarak.

“Crisis del pan” y una inusitada oleada de huelgas obreras

La llamada “crisis del pan” tiene su origen en la espectacular alza del precio que registró este componente básico de la dieta de la mayoría de la población. El precio –a pesar de estar subvencionado por el estado– aumentó en lo que va del año en un 50 %. Esto ha producido desabastecimiento y largas colas frente a las panaderías y hasta refriegas entre los pobladores por procurarse una pieza de pan que dejó decenas de heridos y muertos en una guerra de pobres contra pobres. A esto se puede sumar que la inflación ha llevado por las nubes otros insumos vitales y ha disparado los precios de los alquileres lo cual ya se ha transformado en un problema estructural donde miles deben vivir en las calles a falta de un techo.

Esta huelga es el desenlace de más de un año de distintas experiencias de lucha que vienen realizando los trabajadores egipcios.

Sin lugar a dudas la vanguardia de este movimiento son los trabajadores textiles de la fábrica estatal de Ghazl al-Mahala (según el diario Il Manifesto del 8/04/08 es la huelga obrera más importante de los últimos 30 años en el mundo árabe) que se viene movilizando desde diciembre de 2006 ubicada en el norte de la capital, El Cairo. Las trabajadoras y los trabajadores de esta planta lograron arrancar al gobierno ciertas concesiones, entre ellas un aumento salarial. Según el sitio egipcio arabist.net, la planta de Mahala se convirtió en un símbolo para los trabajadores. El mismo sitio da cuenta de que en el primer semestre de 2007 se produjeron 350 huelgas. Las cementeras, los ferroviarios, los conductores del subterráneo y otras fábricas textiles siguieron el camino de la planta textil de Mahala. Esto no es poca cosa si se tiene en cuenta que el régimen de Mubarak gobierna con estado de excepción desde hace cuatro años. La central sindical única ETUF está totalmente subordinada al gobierno y para que una huelga sea legal, debe estar avalada por la mayoría de la directiva de dicha central estatizada. Tampoco es poca cosa que la vanguardia de la lucha sean las mujeres, ya que la mano de obra en la rama textil es fundamentalmente femenina. Esta cuestión junto a la unidad entre trabajadores musulmanes y de origen árabe con los trabajadores de la minoría cristiana, llamada copta, no tiene precedentes inmediatos (ver “La ola de luchas obreras que sacude Egipto” en www.egiptoantiguo.org). Además, durante los últimos meses de 2007 la oleada de huelgas se extendió a parte de las empresas privadas.
También es de destacar que a la huelga general del domingo 6/4 se sumaron los profesores y estudiantes universitarios de El Cairo que agitaban consignas directamente antigubernamentales como ¡Abajo Mubarak! o ¡Mubarak ladrón! Dando muestra de un extendido sentimiento de luchar por libertades políticas.

El régimen de Mubarak

El profundo descontento social, la oleada de huelgas y el reclamo de libertades políticas es una respuesta al reaccionario y pro norteamericano régimen de Hosni Mubarak que gobierna el país desde 1981 con una fantochada de elecciones. Egipto, país semicolonial del extremo norte de África, se ha transformado bajo su régimen en el segundo receptor de ayuda económica y militar (después del Estado de Israel) por parte de EE.UU.

Por su posición geopolítica en la región, su diplomacia es funcional tanto a la política de EE.UU. como a la del racista Estado de Israel en detrimento del derecho de autodeterminación del pueblo palestino.

En los últimos años ha aplicado una política económica neoliberal que sumió en la miseria a la gran mayoría de los trabajadores, llevando la desocupación al 20 % de la población económicamente activa mientras un cuarto de la población (de un total de 80 millones de habitantes) vive con dos dólares diarios.

Al mismo tiempo, las cárceles están atestadas de presos políticos entre ellos cientos de militantes de izquierda y de la formación islámica Hermanos Musulmanes que ha llamado a boicotear las elecciones municipales de esta semana.

Sin embargo, los Hermanos Musulmanes tienen el objetivo político de establecer un Estado islámico y se ha negado a apoyar la huelga de los trabajadores, demostrando una vez más su profundo desprecio por el movimiento obrero y sus luchas y mostrando que representa a un sector de la burguesía egipcia desplazada de los negocios del Estado.
Los revolucionarios internacionalistas debemos seguir con atención este proceso de oleada huelguística en Egipto en un momento en que Mubarak se prepara para conducir una transición cediéndole el poder a su hijo.

De desarrollarse esta oleada de huelgas obreras -en una coyuntura de fragilidad del gobierno de Mubarak- sería un ingrediente sumamente importante de inestabilidad para el conjunto de la región y podría dar nuevos bríos a la lucha del pueblo palestino que busca su autodeterminación.


De Nasser a Mubarak

Dos momentos claves que caracterizan la política del Egipto moderno

Gobierno del General Nasser: En 1952 Gamal Abdel Nasser y el Movimiento de Oficiales Libres luego de un golpe de estado que derroca a una corrupta monarquía, inauguraran la República ˜árabe de Egipto. Nacionalizó el estratégico canal de Suez y se enfrentó militarmente a Francia e Inglaterra. Siguió una política nacionalista emparentada en alguna medida con la de Perón en Argentina. Formó parte del movimiento de Países No Alineados aunque en el tablero de la “guerra fría” buscaba apoyarse en la URSS. Sin embargo, Nasser, a pesar de algunas medidas nacionalistas, nunca logró resolver los problemas estructurales de la gran mayoría de la población. Esta situación, más su derrota frente a Israel en la llamada “Guerra de los seis días” fue un golpe mortal a la política del “nacionalismo árabe” propugnada por Nasser.

Gobierno de Anwar el Sadat: Al morir Nasser en 1970 su sucesor fue el vicepresidente Sadat. Este dio un viraje político con respecto al anterior. Rompió la alianza con la Unión Soviética y se valió de las formaciones islámicas para contener y reprimir la oposición de izquierda y nacionalista a su gobierno que había adquirido un tinte liberal. Sadat, junto con el presidente norteamericano Carter y el premier israelí Beguin, firmaron los acuerdos de Camp David que posicionaban a Egipto como el primer país árabe en reconocer al Estado de Israel. Este hecho fue el comienzo de la ruptura de la luna de miel con las formaciones islámicas.

El descontento con su política de ajuste, sumado a la percepción en amplias capas de la población de que Sadat había traicionado al pueblo palestino, hizo que el régimen se volviera totalmente represivo hacia la población y a sus antiguos aliados musulmanes. En 1981 fue asesinado por un comando islámico opositor a su política pro israelí y pro norteamericana.

Mubarak sucesor de Sadat desde 1981, ha profundizado la orientación política de su antecesor.


En cifras

13% es la inflación acumulada en 2008

50% aumentó el pan en lo que va del año

20 millones de habitantes viven con 2 dólares diarios

54 dólares mensuales es el salario de los trabajadores textiles en lucha

389 huelgas y protestas se realizaron en los 3 primeros meses de 2008

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