Los docentes de la provincia, al igual que en las provincias que reiniciaron los ciclos lectivos con paro, mostraron con la gran acción del 25 y 26 de julio su predisposición a lograr un aumento salarial que como primer meta conquistara los $800 de básico en el camino de un salario equivalente a la canasta familiar. La masividad de los paros se sostuvo pese a la dirección del Frente Gremial Docente (SUTEBA-FEB), que proseguía un plan de lucha por... el blanqueo de las sumas en negro y aumento salarial, sin hacer asamblea e informando por los medios de las medidas. Pese a las amenazas y los descuentos de Felipe Solá, el paro seguía y con gran fuerza, lo que abría una gran oportunidad de derrotar al gobernador y recuperar parte de lo perdido desde el 2001 y a su vez, tonificar las fuerzas para derrotar la reforma educativa, lograr la duplicación del presupuesto educativo sobre la base del no pago de la deuda externa y anular la ley provincial y federal de educación.
La política de la dirección del Frente Gremial Bonaerense
La dirección de SUTEBA y la FEB hicieron lo posible para evitar un triunfo. Más allá de que la propuesta de Solá es una concesión a los docentes, ya que empezó diciendo que no había plata y terminó ofreciendo cerca de $890 millones para destrabar el conflicto, nos preguntamos ¿por qué nos tenemos que conformar con tan poco cuándo podíamos ganar mucho más? Porque según los dirigentes del SUTEBA, avanzaron en lograr la distribución de la riqueza, pese a que la mayoría de los docentes siguen viviendo bajo la línea de pobreza; y según ellos avanzaron en la democratización del estado, logrando que el Gobierno se siente a discutir con ellos en paritarias.
El rol de las seccionales opositoras
Lo distinto a los anteriores conflictos es que en éste contábamos con seis seccionales opositoras a la dirección celeste-azul y blanca de SUTEBA. Pero, pese al intento de poner en pie el encuentro provincial de delegados en lucha, estas direcciones, al no optar por la democracia obrera, transformaron los plenarios en un acuerdo de las tendencias que dirigen las seccionales, negando la participación a los docentes de las seccionales donde dirige la celeste, ya que los plenarios se realizan en días laborables y sólo pueden concurrir los delegados de las seccionales opositoras. También rechazaron cualquier propuesta que surgiera desde la base docente o de las otras agrupaciones de la provincia, como las que presentó Construyendo desde las Bases, para masificar los plenarios y ser una alternativa a la dirección de Baradel y Perillo. Tan así es que en el 3° encuentro no participó la seccional de Bahía Blanca y en el 4° no participaron los dirigentes del MST «El Socialista», ya que defendiendo la votación de las asambleas de Lomas de Zamora y Gral. Sarmiento proponían postergar el encuentro unos días.
Desde Construyendo desde las Bases seguimos apostando al desarrollo de un genuino plenario provincial de delegados que funcione con democracia obrera, es decir, con libertad para todas las tendencias y que exprese la decisión de las asambleas de escuela se transforme en una alternativa a la claudicación que están montando Baradel-Petrocini con Solá. Sería un gran paso convocar a un nuevo plenario de delegados en lucha a la brevedad difundido ampliamente entre la base y en un día sábado para poder organizar la bronca y derrotar la entrega de los dirigentes.