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Internacional

A un año del golpe en Honduras

Represión, crisis económica, tensiones políticas y resistencia, son los términos de la ecuación hondureña al cumplirse un año del golpe de Estado que derrocó a Zelaya el 28 de junio de 2009.

Eduardo Molina

1ro de julio 2010

Represión, crisis económica, tensiones políticas y resistencia, son los términos de la ecuación hondureña al cumplirse un año del golpe de Estado que derrocó a Zelaya el 28 de junio de 2009.

Se siguen produciendo nuevos asesinatos “selectivos” de luchadores antigolpistas y miembros de la resistencia por parte de “escuadrones de la muerte” ligados a los militares y a la oligarquía burguesa que domina el país, mientras una brutal represión “legal” actúa contra los campesinos del valle de Aguán y otras comunidades que luchan por la tierra y sus derechos, contra los maestros, la universidad y otros sectores de trabajadores que se movilizaron desde el primer día contra el golpe, contra periodistas, activistas de DD.HH. y hasta contra jueces y funcionarios judiciales que no se plegaron al dictado de los militares.

Con esta escalada represiva la reacción gobernante intenta aplastar a un movimiento de resistencia que sigue vivo y que se nutre de las explosivas contradicciones económicas y sociales que empujaron a Honduras a la crisis. Ni el golpe mismo ni el posterior traspaso del gobierno con la fraudulenta manipulación electoral que elevó a Porfirio Lobo al ejecutivo para legitimar la obra de los golpistas, han logrado consolidar una salida acorde a lo que esperaba la burguesía. A un año del golpe, en medio de una recesión ligada a las convulsiones de la crisis económica internacional, la situación en Honduras está lejos de haberse “normalizado”, pese a los esfuerzos de Obama y el imperialismo en su conjunto por sostener al nuevo régimen y hacer aceptable su reconocimiento diplomático.

La resistencia de los trabajadores y el pueblo de Honduras -que en este aniversario volvieron a manifestar en las calles de Tegucigalpa- ganó la simpatía de millones en el continente. Hay que redoblar la solidaridad internacional. Que las organizaciones sindicales, estudiantiles, campesinas y populares de toda América Latina tomen en sus manos activamente la campaña de denuncia al régimen y su brutal represión al servicio de los empresarios y el imperialismo. Basta de asesinatos de luchadores. ¡Viva la resistencia obrera y popular contra el régimen de Lobo y los golpistas! ¡No al reconocimiento diplomático del gobierno de Lobo!

Desde el primer momento nuestra corriente, la Fracción Trotskista por la Cuarta Internacional, se colocó en primera fila de la campaña internacional por la derrota del golpe. Impulsamos y participamos activamente en todas las iniciativas, marchas y mitines en Argentina, Brasil, México, Costa Rica, Venezuela y demás países donde tenemos presencia orgánica y compañeros nuestros viajaron a Tegucigalpa para llevar la solidaridad y establecer lazos con la vanguardia que resistía en las calles. Desde ese 28 de junio, seguimos el proceso publicando varias declaraciones y artículos políticos, como el incluido en nuestra revista Estrategia Internacional n° 26.

La heroica lucha de la resistencia hondureña, necesita un balance claro de los acontecimientos, para preparar los nuevos pasos de la lucha y encaminarse al triunfo. Invitamos a leer en Internet, en www.ft-ci.org, la nota completa que es un modesto aporte a su elaboración.

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