Partido de los Trabajadores Socialistas

Buenos Aires
17 de octubre de 2017

La Verdad Obrera N° 583

CONTACTO laverdadobrera@pts.com.ar

OPINIÓN - UN CERAMISTA EN DONNELLEY

“Un grano de arena de la sociedad que queremos construir”

21 Aug 2014   |   comentarios

Fue una emoción muy grande volver a zona norte, donde está la concentración más grande de trabajadores de todo el país, para el Encuentro Obrero del sábado 16. Y llegar a Donnelley, fábrica ocupada por sus trabajadores, fue una sensación especial. Estos compañeros y compañeras muchas veces hicieron más de 1000 kilómetros llevando solidaridad a Neuquén, a nuestra fábrica ocupada con amenaza de desalojo. Volver y encontrar esta fábrica enorme, inmensa, (...)

Fue una emoción muy grande volver a zona norte, donde está la concentración más grande de trabajadores de todo el país, para el Encuentro Obrero del sábado 16. Y llegar a Donnelley, fábrica ocupada por sus trabajadores, fue una sensación especial. Estos compañeros y compañeras muchas veces hicieron más de 1000 kilómetros llevando solidaridad a Neuquén, a nuestra fábrica ocupada con amenaza de desalojo. Volver y encontrar esta fábrica enorme, inmensa, hermosa, bajo control obrero, fue muy fuerte. Encontrarse sin la mirada vigilante del supervisor, del jefe: entrar y caminar sin cadenas es una sensación impagable... Se caen todas las máscaras y queda al desnudo que son los laburantes los que hacen andar la fábrica. La pueden parar por medidas de lucha y también la pueden poner a funcionar, y eso es muy revolucionario. Las patronales pueden quebrar, los obreros no quebramos, somos los que hacemos andar el país.
Así que fue un hecho profundo. Enfrente de la Ford, donde hay un proceso de reorganización obrera muy importante, con delegados, cuerpos de delegados, comisiones internas y agrupaciones clasistas que vienen tallando en la escena política. Donnelley empalma con la lucha de Lear y se potencian mutuamente; esas batallas previas en la Panamericana tienen mucho que ver con Donnelley hoy.
Allí se hizo un encuentro de vanguardia, que es una correa de transmisión enorme con una base que está prestando mucha atención. Esto es lo nuevo también en la lucha de Lear y de Donnelley: hay muchísima gente, además de laburantes, en el barrio, universidades y colegios, que habla de estos conflictos. Empieza a ver a la clase obrera como un punto de referencia, y esto lo dijimos también en el Encuentro, porque gobierno y oposición están discutiendo todo lo electoral, los fondos buitres y el default o no default, pero acá la que talla es la clase obrera y son los únicos que pelean hasta el final. Evitar el default es lo que hacen los obreros de Donnelley y de Lear, es la lucha contra que condenen a los trabajadores y a sus familias a que los tiren a la calle como perros. Esto es una discusión nacional, hasta la Presidenta tuvo que salir a hablar, y en última instancia es un homenaje a la lucha de los trabajadores que haya tenido que hablar de empresarios buitres, que es la denuncia que venimos haciendo. Debieron reconocer que los trabajadores mantienen abierta una fábrica que los empresarios quisieron cerrar. Esto lo están mirando millones, a diferencia de lo que pasó en Zanon y otras pequeñas experiencias. Tomó estado público en todos los medios, llegando a millones de trabajadores.
Compartimos una charla muy buena con los compañeros diciendo: el control obrero no es un fin en sí mismo, sino que es un medio. No es el fin, porque una fábrica aislada no puede sobrevivir en un capitalismo en crisis, por eso charlamos el hecho de no perder el contacto con la comunidad, todo lo contrario: hacer a la fábrica parte a la comunidad. A los trabajadores de salud y tantos sectores, a los estudiantes que pusieron el cuerpo en la Panamericana, decirles: sean parte de esta gestión obrera. A los estudiantes de ingeniería, de economía, todos los que colaboraron, hacerlos parte intensa de esto. Es decir, tomar las demandas del pueblo trabajador. Que así como demuestra cómo se pone a funcionar sin capitalistas al servicio de la comunidad, también se convierta en un centro organizador que toma las demandas del conjunto; entonces la lucha se hace muchísimo más fuerte. No se trata ya de conservar el puesto de trabajo sino de mostrar un horizonte mucho más profundo; una fábrica bajo control obrero es un grano de arena de la sociedad que queremos construir, pensada desde el bien común y no desde las ganancias capitalista.
Tengo muchísima confianza en los compañeros y compañeras de Donnelley, en esa comisión de mujeres, en esa coordinación que ya se está dando en zona norte, porque ya tienen experiencia tomando las demandas del conjunto del pueblo trabajador, como la campaña por la absolución de los petroleros de Las Heras. Fueron también solidarios con las luchas de Kromberg, Gestamp, Kraft… Esa tradición es su fortaleza y lo que tiene que potenciar con este paso que dieron. No solo los trabajadores miran con simpatía el proceso de Donnelley, también todos los explotados y oprimidos, aquellos que no tienen voz, los que no tienen laburo. Los más oprimidos se sienten parte, porque ven a la clase obrera enfrentando a los poderosos, la ven distinta y opuesta al egoísmo, al individualismo y a la sed de ganancia de los capitalistas.
Es un orgullo, vienen refuerzos: nacieron fuerzas nuevas para esta pelea que tenemos y es un orgullo ser parte de esta corriente, de este grupo de trabajadores y de los que compartimos esta pelea por la coordinación obrera y también por una salida de fondo para esta sociedad, que es terminar con la explotación. 

Temas Relacionados: Movimiento Obrero , Zona Norte del Gran Buenos Aires , Donnelley lucha









moderación a priori

Este foro es moderado a priori: su contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién es usted?
Conectarse
Su mensaje

Este formulario acepta atajos SPIP [->url] {{negrita}} {cursiva} <quote> <code> código HTML <q> <del> <ins>. Para separar párrafos, simplemente deje líneas vacías.

  • No hay comentarios a esta nota