Partido de los Trabajadores Socialistas

Buenos Aires
26 de junio de 2019

La Verdad Obrera N° 539

CONTACTO laverdadobrera@pts.com.ar

HUELGAS OBRERAS Y CRISIS EN EL CNA Y LA COSATU

Sudáfrica: Cuando se hacen escuchar los que no tienen voz

19 Sep 2013   |   comentarios

Más de dos meses de huelgas obreras en las principales industrias enfrentaron a los trabajadores con el gobierno aliado a las empresas imperialistas.

Más de dos meses de huelgas obreras en las principales industrias enfrentaron a los trabajadores con el gobierno aliado a las empresas imperialistas.

Este proceso de luchas obreras sigue avivando la ruptura política de sectores obreros que, luego de la represión y masacre de trabajadores mineros en Marikana, ya no confían en sus antiguas direcciones políticas y sindicales.

Los funcionarios del gobierno sudafricano ven con alivio que “la temporada de huelgas” (es Sudáfrica se denomina así al período de negociación salarial) está llegando a su fin luego de sacudir la economía del país, llevando a enormes pérdidas en la industria automotriz o a la caída de medio punto del PBI por la paralización de la industria minera. Los acuerdos alcanzados entre la burocracia de los sindicatos oficialistas en las principales minas de oro y platino y el cierre de la negociación en la construcción, aunque aún queda por definirse la huelga en la industria automotriz, son la culminación de la ola de huelgas que se extendieron durante 2 meses.

En artículos anteriores (LVO 536 o LVO 509) dimos cuenta de las huelgas y luchas de los trabajadores y el pueblo pobre, también sobre la represión de 2012 (LVO 489), esta demostración de la fuerza y la vitalidad de la clase obrera de Sudáfrica es solo la punta del iceberg de un proceso de ruptura política de la base obrera y la población pobre, que dio un salto el año pasado con la Masacre de Marikana, con la dirección del CNA (Congreso Nacional Africano) y la burocracia sindical de la COSATU (Central Nacional de Trabajadores de Sudáfrica).

Las huelgas obreras que enfrentan a las patronales imperialistas (de las empresas mineras o automotrices) y nacionales, expresan el odio de millones de trabajadores que ven cómo esas empresas saquean los recursos del país y amasan fortunas y chocan con el gobierno de la Triple Alianza entre el CNA, el PCSA (Partido Comunista) y la COSATU que para defender los intereses patronales no dudaron en masacrar a decenas de obreros en Marikana

El CNA: de las promesas de igualdad a aplicar los planes de ajuste neoliberal

El gobierno de la Triple Alianza surge del pacto entre las direcciones reformistas con el imperialismo y la burguesía blanca racista para que la caída del Apartheid no se diera en forma revolucionaria y pusiera en jaque al estado capitalista. El CNA utilizó el prestigio ganado durante los años de lucha contra el Apartheid para desviar el proceso revolucionario y llevarlo a su objetivo que era terminar con el régimen racista preservando la explotación capitalista, la relación semicolonial del país con el imperialismo y consecuentemente preservando al conjunto del Estado burgués, en definitiva, construir un capitalismo “justo” con igualdad racial. Así, el partido de Mandela (que estuvo preso durante décadas en las cárceles del régimen) sirvió para llevar el proceso de lucha contra el Apartheid hacia una transición ordenada que no conmoviera al Estado capitalista sudafricano. El PCSA y la burocracia de la COSATU actuaron, desde la formación del gobierno, como cobertura por “izquierda” buscando contener el rechazo a las políticas neoliberales de privatización y ataque a los derechos de los trabajadores aplicadas desde finales de la década del 90 por el gobierno del CNA. Los dirigentes del CNA y la Triple Alianza se transformaron en los socios menores del capital imperialista en los negocios de las privatizaciones y la explotación minera y son hoy la nueva “elite negra” una casta de políticos, funcionarios y burócratas multimillonarios que es vista por una nueva generación de trabajadores como los garantes de la explotación y la miseria para millones.

La crisis del gobierno y el intento de evitar una ruptura política del movimiento obrero

La represión a la huelga minera del 2012 en Marikana fue vista por los trabajadores y el pueblo pobre como una vuelta a los métodos del Apartheid, para defender los intereses de las multinacionales el gobierno no dudó en llevar adelante una masacre. La tardía respuesta de los burócratas sindicales y el apoyo de la mayoría del CNA y el PCSA a la represión fue el combustible que avivó la llama de la bronca obrera y dio un nuevo impulso a la tendencia al surgimiento de nuevos delegados y organizaciones de base independientes.

Esto fue percibido por sectores de la burocracia de la COSATU, vieron que el apoyo abierto al gobierno significaba despejar el camino para el crecimiento de la oposición en los sindicatos. El primero en levantar la voz fue el secretario general de la COSATU Z. Vavi que atento a su pasado como miembro del sindicato minero, vio como miles de trabajadores y activistas se afiliaron a un nuevo sindicato del sector (la AMCU) como rechazo a la política de la NUM (sindicato minero oficialista) durante la huelga del 2012.

Esta re ubicación de sectores de la burocracia sindical abrió una verdadera guerra de posiciones dentro de la COSATU que parece tener un desenlace incierto. No es casual que en su pelea contra el avance del gobierno sobre los sindicatos, el NUMSA (sindicato de metalmecánicos) encabeza una de las huelgas más duras por aumento de salario en la industria automotriz y ha amenazado con quitar el apoyo al CNA en las próximas elecciones presidenciales. Este movimiento hacia un discurso opositor de sectores de la burocracia busca re generar una contención por “izquierda” que mantenga al movimiento obrero detrás de una política de conciliación de clases, limitar las movilizaciones obreras a la lucha por un capitalismo más justo y de esta forma evitar el surgimiento de una experiencia política independiente de los trabajadores.

Las movilizaciones obreras y populares enfrentaran un gobierno que prepara un nuevo ataque

La “temporada de huelgas” ha comenzado a bajar, pero la experiencia de movilización y organización obrera no muestran síntomas de menguar. Junto a las huelgas obreras y el surgimiento de una nueva vanguardia que se organiza enfrentando a los matones de la burocracia y el gobierno surgen las luchas de los pobres de las principales ciudades tratando de recuperar sus derechos básicos como la salud y la vivienda. Un proceso que se enfrenta a la política del gobierno de la Triple Alianza que busca garantizar la ganancia de las empresas imperialistas, mermadas por la crisis económica mundial, imponiendo la flexibilización y la pérdida de derechos de los trabajadores.

La actual experiencia de la clase obrera de Sudáfrica es parte del despertar de millones de trabajadores en todos los continentes. Es un proceso que lejos de detenerse viene ganando fuerza como muestra las últimas huelgas. La tarea actual plantea la necesidad de dotar a los trabajadores de un programa independiente que ponga en pie una alternativa obrera y popular al actual gobierno.

En este sentido, la tarea de construir un partido independiente del actual CNA (y sus socios del PC) y de las nuevas variantes reformistas que posan de opositores pero como máximo buscan volver al CNA de los orígenes. Un partido capaz de dar una salida obrera a los padecimientos de millones de trabajadores y el pueblo pobre.

Temas Relacionados: Internacional









moderación a priori

Este foro es moderado a priori: su contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién es usted?
Conectarse
Su mensaje

Este formulario acepta atajos SPIP [->url] {{negrita}} {cursiva} <quote> <code> código HTML <q> <del> <ins>. Para separar párrafos, simplemente deje líneas vacías.

  • No hay comentarios a esta nota