Partido de los Trabajadores Socialistas

Buenos Aires
19 de octubre de 2017

Elecciones

Por una herramienta política de trabajadores

27 Jun 2003 | Conversamos con el dirigente nacional del PTS, Christian Castillo, sobre el marco político en que se dan las próximas elecciones legislativas y las políticas de la izquierda.   |   comentarios

La Verdad Obrera: ¿En qué situación política se dan las próximas elecciones?
Christian Castillo: Estas elecciones, como todas las que se van a realizar hasta fin de año en las distintas provincias, buscan completar la reconstrucción de un régimen que quedó maltrecho por las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001. El primer capítulo de esto fue la trampa de las Presidenciales. Pero a la vez muestran una vez más que ésta no es una tarea fácil, ya que no sólo el radicalismo quedó reducido a su mínima expresión, sino que en el peronismo conviven distintos proyectos e intereses de aparato. Así estamos viendo que acá en la Capital, mientras que el kirchnerismo apoya a Aníbal Ibarra para ser reelecto como Jefe de Gobierno, el PJ porteño y el duhaldismo apoyan al derechista Macri. En el caso del nuevo presidente, digamos que parece querer aprovechar su alta popularidad inicial para construir alianzas con distintos sectores de la centroizquierda para, llegado el caso, construir un “nuevo” movimiento político “renovador” que exceda al oxidado “pejotismo”. Pero basta ver quiénes son sus socios para ver el fraude que toda esta “renovación” significa. Hasta le ofreció al Chacho Alvarez una embajada... Ni hablar del Jefe de Gabinete nacional, Alberto Fernández, que asumió en la Legislatura por ir en las listas junto a Cavallo y la videlista Elena Cruz.

LVO: Pero el hecho es que también la CTA, e incluso periodistas como Miguel Bonasso, apoyan a Ibarra...
Ch.C.: Sí, son los que intentan darle una cobertura “progresista” a un frente Kirchner-Ibarra que no sólo dejó en funciones al nefasto comisario Giacomino, e incluso al jefe operativo de la represión en Brukman, sino que su primer acto público común fue la entrega de cincuenta patrulleros a la Federal, a los mismos que hace dos meses molieron a golpes, gases y balazos de goma a las obreras de Brukman y a quienes las acompañamos, para defender a uno de los tan mentados evasores que iban a llevar el “traje a rayas”...
En el caso de los dirigentes de la CTA es una confirmación de su política de ir, como lo hizo con la Alianza, de furgón de cola de alguna fracción de los políticos capitalistas. En este caso, los que con el cuento del “capitalismo nacional” beneficiaron al sector de la patronal que ganó con la devaluación y la pesificación, mientras se pulverizaron los salarios y se duplicaron la pobreza y la indigencia. Esto que hace la CTA, lo de apoyar a lo que consideran el “mal menor”, siempre de una clase opuesta por el vértice a los intereses de los trabajadores, los marxistas lo denominamos conciliación de clases.

LVO: Pero hay quiénes señalan que Kirchner en el país e Ibarra en la Ciudad, son la expresión del fin del neoliberalismo que vemos en América latina.
Ch.C.: Precisamente. Veamos sino lo que pasó con gobiernos como el de Lucio Gutiérrez en Ecuador o el de Lula en Brasil. No exagero si digo que, más allá de sus discursos de campaña, estos gobiernos son tan fondomonetaristas como los repudiados gobiernos neoliberales. K˜öhler, el presidente del FMI, vino al país a decir justamente que Kirchner tiene que seguir el ejemplo del “izquierdista” Lula, que hipotecó todo el crecimiento nacional al servicio del pago de la deuda y ahora se juntó con Bush para confirmarle que el Mercosur está dispuesto a entrar al Alca.
Esta es una política continental que intenta que la bronca de los trabajadores, los campesinos y los explotados de nuestra América caigan en la trampa de apoyar a estos gobiernos que continúan el mismo camino que De la Rúa. Los progresistas que ayer llevaron a De la Rúa y Cavallo al poder, ahora festejan el mentado “nuevo eje antineoliberal” latinoamericano. Y, desde la izquierda, esto es lo mismo que sostienen corrientes como Patria Libre o el Partido Comunista, a quien está, lamentablemente, aliado el MST en Izquierda Unida. No es sólo que en el PC está el banquero Heller, sino que en la Ciudad de Buenos Aires los militantes y simpatizantes del MST van a tener que votar por Patricio Echegaray, el mismo que compartió el Frenapo con Ibarra y el mismísimo Kirchner.
Por el contrario, desde el PTS sostenemos que la clave está en cómo logramos que los trabajadores comiencen a confiar en sus propias fuerzas, en aquéllas que tienen no sólo para paralizar y estrangular al conjunto de la economía capitalista, sino también para empezar a construir las bases de una nueva sociedad, sin explotados ni explotadores. Un paso en este sentido sería que los trabajadores ocupados y desocupados que protagonizaron las principales luchas del período, las organizaciones combativas encabecen la lucha por poner en pie una herramienta política de los trabajadores, como los compañeros de Brukman, Zanon, los piqueteros que no están en la tregua. Son un gran ejemplo para decenas de miles que no ven ninguna alternativa, ¿por qué dejar que la política siga estando en manos de los que engañan al pueblo, de los que te sacan con la mano derecha el doble de lo que te dan con la izquierda?

LVO: ¿El PTS va a presentar candidatos en estas elecciones?
Ch.C.: Sí. Más allá de la trampa que significan, vamos a aprovechar la campaña electoral como una tribuna de denuncia a este régimen y para dar pelea contra los candidatos patronales. Estas elecciones se pueden utilizar, a diferencia de las Presidenciales donde los partidos que se reclaman de la clase obrera no tenían ninguna oportunidad de ganar bancas al servicio de desarrollar la movilización extraparlamentaria de los explotados, lo único que puede cambiar la situación de raíz.
Por el contrario, hay corrientes como el PCR/CCC, quienes tras una suerte de “principismo abstencionista” desde hace diez años, luego de haber hecho un frente con Carlos Menem en 1989, dicen rechazar las elecciones mientras le dan tregua al gobierno y participan de alianzas estratégicas, actos y organismos comunes con personajes como D’Elía y De Gennaro que llamaron abiertamente a votar a Kirchner para la fallida segunda vuelta y hoy son una de las patas sindicales de los que ocupan la Rosada. Mucha alharaca con la abstención y el argentinazo –en el que, dicho sea de paso, estuvieron ausentes– pero de lo que no se abstienen por nada del mundo es de conciliar y darle tregua a este gobierno y ser parte de los consejos consultivos junto a los punteros, intendentes y curas. De hecho, su postura, es que los trabajadores tenemos que dejar que la política la sigan haciendo los políticos burgueses, los Macri, los Ibarra. Así, estamos condenados a aceptar las migajas que nos tiren, esa es su miserable estrategia.
Más allá de que no se pudo concretar un Frente de Trabajadores (ver aparte), nuestras listas estarán abiertas para que se incorporen los mejores luchadores obreros de la Ciudad, los asambleístas que apoyan sus luchas, el movimiento estudiantil combativo, independientemente de que comulguen con todas o algunas de nuestras ideas. El plazo legal para presentarlas es el sábado 5 de julio. Lo importante es que, además de tratar de conseguir una bancada de los trabajadores para apoyar luchas como la de Brukman y las que vendrán, estemos de acuerdo en que los candidatos sean la expresión de la lucha por la independencia política de la clase trabajadora.
Queremos presentar una lista donde estén presentes los luchadores, al revés del proyecto personalista y desligado de los procesos de lucha que plantea Luis Zamora. Las listas y la campaña electoral del PTS en la Capital, estarán al servicio de construir una herramienta propia de los trabajadores, porque si no, no hay salida.

---------

“Un sectarismo absurdo”

LVO: ¿Qué sucedió con la propuesta que hizo el PTS de conformar del Frente de Trabajadores para las elecciones de Capital?
Christian Castillo: El PTS hizo públicamente la propuesta de que los partidos que sostenemos la necesidad de la independencia de clase, como es nuestro caso y del PO y el MAS, pongamos conjuntamente nuestras personerías electorales al servicio de llevar candidatos trabajadores de las luchas que son vistas con simpatía por la mayoría del pueblo de la Capital, como las de Lapa y Brukman.
Los dirigentes del PO contestaron con lo de siempre, vote al Partido Obrero. En forma directa con respecto al Frente, nada, ni una sola palabra. No creo que sea mero sectarismo. Hay que acordarse de que antes de las Presidenciales el PO hizo todos los esfuerzos para lograr una alianza con el PC y el MST en Izquierda Unida... Hoy, como dijimos, el PC es una de las patas de izquierda del gobierno de Kirchner. Parecería ser que para el PO las elecciones andan por un andarivel bien distinto al de la lucha de clases y a la necesidad de potenciar el movimiento real de la vanguardia obrera.
En cuanto al MAS, se trata de un sectarismo absurdo e incomprensible. Ellos, pese a que les insistimos con la propuesta hasta un día antes del cierre del plazo legal, pese a que compartimos juntos el Encuentro de Trabajadores Ocupados y Desocupados cuyos protagonistas fueron justamente los compañeros de Brukman junto a los de Zanon, la FTC y decenas de valiosísimas experiencias de organización obrera combativa y clasista, resolvieron rechazar la posibilidad de poner en pie este Frente.
Pensándolo bien, me parece que es una confirmación más de aquello que discutíamos en el Encuentro: más allá de los acuerdos programáticos que podamos tener entre el PTS y el MAS, es en el terreno de la práctica cotidiana donde tenemos diferencias profundas. Y la participación en el terreno electoral es parte de ésta. La verdad, es que su posición en este terreno fue lamentable.

Temas Relacionados: Elecciones









moderación a priori

Este foro es moderado a priori: su contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién es usted?
Conectarse
Su mensaje

Este formulario acepta atajos SPIP [->url] {{negrita}} {cursiva} <quote> <code> código HTML <q> <del> <ins>. Para separar párrafos, simplemente deje líneas vacías.

  • No hay comentarios a esta nota