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Internacional

AVANZA UNA OLEADA EN GRAN BRETAÑA

Trabajadores y estudiantes salen a enfrentar el ajuste

La irrupción del movimiento estudiantil con 25 mil manifestantes en las calles de Dublín, Irlanda, el 3/11 y más de 40 mil en la manifestación del 10/11 en Londres marca una nueva dinámica en las protestas. Las acciones parecerían indicar que no se tratan de hechos aislados sino que debemos prepararnos para futuras luchas contra los ajustes.

Alejandra Ríos

11 de noviembre 2010

Trabajadores y estudiantes salen a enfrentar el ajuste

por Alejandra Rios, desde Londres

Los estudiantes a la vanguardia

El 10/11 más de 40 mil estudiantes y docentes de los sectores universitario y terciario recorrieron las calles de Londres y paralizaron el centro de la ciudad desde el mediodía hasta finales de la tarde para expresar su oposición a los recortes en el presupuesto educativo. La protesta, que fue convocada por el sindicato de estudiantes (NUS) y de docentes (UCU) fue la más grande en generaciones y dejó en claro que los trabajadores y estudiantes no están dispuestos a pagar una crisis que ellos no crearon. A pocos días de haber anunciado un drástico paquete de medidas de recorte, el gobierno dio a conocer su decisión de triplicar, a partir de 2012, los aranceles universitarios – ya inaccesibles para los hijos de los trabajadores y la población de menores ingresos-. El gobierno de la alianza conservadora liberal anunció su plan de recortar el presupuesto universitario en un 40% para el año 2014, como parte de su plan de ajuste y espera que el Congreso vote la propuesta antes de las navidades. Desde que se conoció la medida se han visto varias protestas de estudiantes universitarios, incluyendo ocupaciones de sedes universitarias. En Irlanda se vio una de las manifestaciones de estudiantes más numerosa de los últimos tiempos (ver recuadro).

La convocatoria tuve un alcance más amplio que el esperado. A las 10 de la mañana empezaron a llegar los primeros mensajes de twitter avisando la cantidad de estudiantes reunidos en los distintos colegios. Cientos de micros transportaron a los contingentes desde las distintas ciudades del país.

Era imposible desplazarse debido a la cantidad de estudiantes, todos portando carteles y cantando consignas contra el gobierno y los aranceles. Por momentos se vivía un ambiente de espontaneidad de la juventud similar a la marcha de 2 millones de personas contra la guerra en febrero del 2003. Los carteles decían: ¡Impuestos a los ricos, no a los estudiantes! ¡La educación es un derecho! ¡Que la crisis la paguen los capitalistas no los estudiantes! Otro cartel decía “Que esta lucha se convierta en el poll tax de este gobierno”.

Los estudiantes denuncian además que todos los fondos se destinarán al financiamiento de los que consideran “disciplinas prioritarias”, lo que debe leerse como las áreas de preferencia para las grandes empresas, a costa de retirar fondos para las carreras humanísticas. La protesta estuvo convocada en las puertas del sindicato de estudiantes y desde allí marcharon por el centro de la ciudad. Los estudiantes se detuvieron en Downing Street (la casa de gobierno) para expresar su repudio a las medidas anunciadas y de allí siguió el recorrido pasando por el parlamento hasta su recorrido final donde estaba el podio de oradores. Tal fue la convocatoria que los contingentes de estudiantes seguían llegando una vez finalizados los discursos. En sus pancartas los estudiantes exigían; ¡Universidad para todos! ¡Educación gratuita, ya! ¡Impuestos a los ricos, no a los estudiantes!

Hacia el final de la marcha, varios centenares de estudiantes esquivando a la policía ocuparon la sede del Partido Conservador mientras que un grupo subió por la escalera de incendio hasta el techo del edificio donde colgaron mensajes de protestas, al unísono de los cantos de júbilo y entusiasmo de los jóvenes en la calle. La acción terminó en enfrentamientos con la policía cuando ésta trató de desalojar a los estudiantes de la sede del Partido Conservador. Esta determinación de un sector de los estudiantes ya ha abierto una discusión entre la vanguardia, ya que el presidente del sindicato de estudiantes salió a condenar la protestas, mientras que muchos estudiantes decían que lo que había que condenar eran las medidas del gobierno.

Luego de la acción vivida en el día de hoy, los estudiantes seguramente ocuparán un lugar de vanguardia contra los recortes y como parte de las medidas de lucha que hablan de este nuevo estado de ánimo, los estudiantes han convocado a una segunda jornada nacional de protesta para el día 24/11.

Los estudiantes no están solos

En las últimas semanas los trabajadores del subterráneo londinense y los periodistas de la BBC salieron a la lucha en una clara señal de oposición a los ataques implementados por sus patronales. En el marco de los drásticos recortes en el sistema de beneficios y ayudas sociales y la pérdida de más de un millón de puestos de trabajo en el sector estatal, anunciados por el gobierno de la alianza conservadora-liberal estas luchas adquieren un tono particular que tienen como marco más general el ambiente de descontento y malestar social que se vive en el continente europeo, del cual Francia es la expresión más alta.

Los trabajadores del subte londinense hicieron su tercera huelga de 24horas, como parte de una serie de 4 huelgas de 24 horas en protesta contra el recorte de 800 puestos de trabajo que podría afectar las disposiciones de salud y seguridad del servicio. La medida de fuerza empezó a las 19 hs del 2/11 (turno noche) de la red London Underground. Como consecuencia muchas estaciones de metro se vieron obligadas a cerrar sus puertas y la empresa tuvo que cancelar el 50% de los servicios de emergencia para ese día y las 12 líneas que componen la red vieron sus servicios afectados. La huelga, sin embargo, tuvo un menor acatamiento que las previas. Existe cierto escepticismo sobre la efectividad de huelgas aisladas, que no son parte de una protesta mayor ni están coordinadas con otros sectores en lucha. En varias asambleas en los lugares de trabajo se presentaron mociones para ir a la huelga por 48 horas y discutir acciones de solidaridad con otros sectores. Los trabajadores del subte alertaron que cuando se recorten los puestos de trabajo una gran cantidad de estaciones de metro reducirán sus horarios de atención y no podrán brindar la asistencia necesaria. El plan de la empresa es contar sólo con personal en las primeras horas de la mañana para garantizar que la gente llegue a su lugar de trabajo. La empresa se niega a negociar las condiciones y los trabajadores votaron otra huelga de 24 horas para el 28/11. A pesar de esto, ya en algunos sectores se teme que si no se implementan medidas de continuidad y coordinación se dejará pasar el momento.

Por su parte, miles de periodistas de la BBC (British Broadcasting Corporation) se plegaron a una huelga de 48 horas los días 4 y 5/11 contra las reformas de su régimen de pensiones. La empresa quiere que la pensión se calcule según un sueldo promedio y no según el último salario, como es en la actualidad, a la vez de querer imponer un aumento de los aportes. La fórmula es clara: sacarles más a los trabajadores a cambio de jubilaciones menores. Esto ha provocado un gran malestar entre los trabajadores que sin dudarlo se plegaron masivamente a la medida convocada por el NUJ (Sindicato Nacional de Periodistas). La huelga tuvo un alto acatamiento entre los trabajadores de los canales televisivos y radiales en Escocia, Gales e Inglaterra. Como resultado, la mayoría de los programas televisivos y radiales fueron cancelados o suspendidos, las noticias fueron anunciadas por personal de emergencia, mucho de ellos jerárquicos. Grupos de trabajadores de la BBC que no pertenece al NUJ sino al sindicato Bectu, se negaron a ir a trabajar y se plegaron a los piquetes e hicieron colectas. Otras regionales del sindicato Bectu se negaron a cruzar los piquetes de huelga en solidaridad y en Londres y Sheffield los carteros no distribuyeron el correo.

La empresa dice que tiene un déficit de 2.000 millones de libras en el fondo de pensiones, sin embargo, los sindicatos dicen que en realidad el déficit es de 1.000 millones y que el aumento se debe a los bonos otorgados a los gerentes. Los trabajadores de la BBC se mantienen firmes y convocaron a una segunda huelga de 48 horas para los días 15 y 16/11.

Aunque todavía se dan en una escala pequeña, las incipientes luchas que estamos presenciando indican que hay sectores que empiezan a responder a las medidas de austeridad anunciadas. Apostamos a que sean un anuncio de la combatividad obrera y estudiantil para organizarse y votar un plan de lucha para que la crisis la paguen los capitalistas.

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