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NACIONAL

A UN MES DE LA MASACRE DE ONCE TODO SIGUE IGUAL

"Operación Impunidad" para salvar a TBA y al gobierno

Ha pasado un mes de la masacre de Once, y aunque la inmensa mayoría sabemos bien que los responsables son el gobierno y Cirigliano, estos vienen intentando tapar sus responsabilidades en la muerte de 51 trabajadores/as bajo un manto de impunidad.

Andrés Padellaro

22 de marzo 2012

Ha pasado un mes de la masacre de Once, y aunque la inmensa mayoría sabemos bien que los responsables son el gobierno y Cirigliano, estos vienen intentando tapar sus responsabilidades en la muerte de 51 trabajadores/as bajo un manto de impunidad.

El operativo para tapar la masacre de Once fue iniciado por la propia CFK con sus fraudulentos discursos en Rosario y en el Congreso. Luego echaron lastre con el despido de Schiavi, pero el propio De Vido se encargó de despedirlo con honores, a la vez que reivindicaba la política de subsidios oficial. Luego nos enteramos de que estos subsidios eran depositados en una financiera trucha controlada por el propio Grupo Cirigliano. A su vez este grupo utiliza su propia empresa, EmFer, para realizar las pericias. Así las cosas, no puede sorprender a nadie que la “investigación” termine culpando de alguna forma al maquinista.

A la par, con la “intervención” de TBA sólo se impuso un empeoramiento de los servicios, y los incendios en las formaciones siguen siendo moneda corriente. Los intentos del gobierno y Cirigliano de dejar impune esta masacre cuentan también con la colaboración de la Justicia. El juez Bonadío, con la excusa de no recibir “presiones del poder“, extendió los plazos de su actuación y ha blindado la causa no sólo a los ojos del fiscal sino especialmente, a los de los familiares de las víctimas y del pueblo. Por si algo faltaba, también asistimos al circo en el Congreso donde peronistas y radicales se patearon las responsabilidades que les cabe a ambos.

El “Operativo Impunidad”, comandado por el gobierno y la patronal y que cuenta con la intervención de las principales instituciones del Estado, deja a las claras que este último, lejos de cualquier imparcialidad, es una maquinaria para garantizar el negocio y la impunidad de los capitalista. Cuentan además con la complicidad de la burocracia de los gremios ferroviarios. Ellos dejaron pasar las privatizaciones y el desmantelamiento e impidieron una respuesta masiva ante la masacre de Once.

Desde la agrupación Bordó fuimos parte de la movilización a Plaza de Mayo impulsada desde la asamblea de los trabajadores de la Unión Ferroviaria de Haedo e impulsamos una gran asamblea y coordinadora antiburocrática de todo el ferrocarril. Ante la masacre de Once y el odio que ésta generó en los de abajo, somos los trabajadores y usuarios los únicos que podemos dar una verdadera salida, imponiendo a través de la movilización y la lucha la reestatización del sistema ferroviario bajo nuestro propio control. Junto a las mujeres, los jóvenes precarizados y los inmigrantes que, como muestra la masacre de Once, son quienes más sufren las penurias de este sistema, los obreros ferroviarios podemos hacer pesar una gran fuerza social, capaz de enfrentar las nuevas catástrofes que sin duda nos depara la impunidad que pretende imponer el gobierno, las patronales y su Estado.

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