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El PO y su “parlamentarismo progresista”

En una nota plagada de mentiras (y van…), el PO acusa al PTS de ejercer un “parlamentarismo retrógrado” en Neuquén, nada más y nada menos que por … presentar un proyecto de ley por el quite de subsidios a la educación privada (sic).

El PO y su “parlamentarismo progresista”
19 de diciembre 2013

En una nota plagada de mentiras (y van…), el PO acusa al PTS de ejercer un “parlamentarismo retrógrado” en Neuquén, nada más y nada menos que por … presentar un proyecto de ley por el quite de subsidios a la educación privada (sic).

La primer mentira es que el PO haya “rechazado el proyecto”, ya que fue en una reunión con la directiva de ATEN provincial, incluyendo la presencia de Patricia Jure del PO, donde se terminó de cerrar “la letra final del proyecto” (proyecto que, por otro lado, tenían en sus manos desde la huelga de ATEN de principios de año). Por eso resulta cómico imaginarse que el PO, “chantajeado” por el PTS, fue llevado de las narices a una conferencia de prensa sin saber de lo que estaban participando (y para colmo parece que se terminaron de dar cuenta ¡semanas después!)

Para cubrir semejante “parlamentarismo progresista”, el PO habla de “anular la matriz del problema, la ley de educación privada”, pero su verdadera oposición al quite de subsidios a la educación privada está en su planteo de que la misma “será cubierta por un aumento de las cuotas de los colegios, o sea, con una mayor confiscación de los salarios”. Este fue el único planteo que hizo el PO en la reunión (proponiendo que la ley incluya “un congelamiento de las cuotas” y no la “anulación de la ley”), al cual nos opusimos obviamente, señalando que existiendo y defendiendo un sistema de educación público, laico y gratuito, hay que pelear para que todos los hijos de los trabajadores puedan acceder a él, y no pelear por “cuotas baratas” en el negocio de la educación privada.

El PO “alerta” a su vez, que el gobierno “no usará los fondos quitados a la educación privada para financiar la pública, sino para subsidiar a los capitalistas” (le faltó agregar “mejor entonces dejárselos a los capitalistas que lucran con la educación”). Pero lo que no dice es que el proyecto presentado por la banca del FIT, dice explícitamente que durante los primeros 5 años de votada la ley, el dinero destinado anteriormente a subsidios se deberá utilizar exclusivamente para la construcción de edificios escolares (unos 113 según cifras oficiales). Imputar al PTS las intenciones que podría tener el MPN en caso de que se quiten los subsidios a la educación privada ya es desopilante.

Otro punto que cuestiona el PO a nuestra banca es haber presentado un proyecto para terminar con las jubilaciones de privilegio de jueces, diputados y funcionarios (que es mentira que no se le presentó al PO previamente, aunque no hayan emitido opinión hasta la mencionada nota). En una muestra más de su sindicalismo, el PO ya había deslizado su oposición al proyecto para “que los diputados ganen como una maestra”, sugiriendo que debería ser al revés (en medio de la huelga docente, donde ATEN era atacado por todo el arco patronal, pelear para que “los docentes ganen como un diputado” no hubiera sido una idea muy brillante para ganar el apoyo de la comunidad). Tanto en esa oportunidad como en esta, el PO lo que no entiende es que no estamos proponiendo un “programa” para una determinada lucha sindical (aumento salarial o de las jubilaciones) sino un cuestionamiento político al régimen del MPN (y de todo el país), donde existe una casta de funcionarios llenos de privilegios al servicio de los capitalistas. Si esto es “parlamentarismo retrógrado”, cómo se llamaría su negativa a denunciar jubilaciones mensuales de más de $27.000 de los diputados y de $54.000 de los jueces.

Sobre nuestra abstención en la votación del Convenio Colectivo de Auxiliares en la Legislatura (ver aparte), una vez más el PO no entiende la diferencia entre una organización de trabajadores (aunque sea dirigida por la burocracia) y una institución del régimen burgués, como una Legislatura. No es lo mismo la oposición y la pelea que uno puede dar dentro de un sindicato contra la orientación de su conducción (que es lo que viene haciendo el PTS dentro de ATE, ganando recientemente la conducción del hospital más grande de la provincia), que pretender que sean los diputados de los partidos patronales los que tengan injerencia en cualquier acuerdo firmado por organizaciones de trabajadores. El PO critica que el Convenio se discutió “a libro cerrado”, posición que, con una cobertura “de izquierda”, abre la puerta a la injerencia de la Legislatura en la modificación de los Convenios Colectivos de los estatales. La última vez que sucedió esto, terminó con una cláusula de presentismo en el Convenio de los judiciales impulsado por el diputado Inaudi de la UCR, imponiendo lo que no había podido lograr el TSJ en la mesa de negociación.

Para el PO, el “parlamentarismo” no es más que la continuación de su sindicalismo, pero por otros medios.

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