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Nacional

Educación y “progresismo”

Sobre la crisis educativa en la Ciudad y la política privatista del macrismo se dijo mucho. Pero la lucha trascendió las escuelas, unió a los secundarios que salieron contra Macri con los universitarios que le reclaman a Cristina…e instaló un debate: ni Macri ni Cristina están a favor de la Educación Pública

Virginia Pescarmona

23 de septiembre 2010

¿El presupuesto educativo “más grande de la historia”?

Cristina hace propaganda en los discursos de los “triunfos” de su política educativa, pero ¿el derrumbe de la educación pública es más profundo en la Ciudad de Buenos Aires que en la Matanza o en el Chaco? Hasta las tomas de colegios empezaron extenderse y estudiantes de las barriadas del GBA se sumaron con los mismos reclamos: problemas de infraestructura, becas, presupuesto, etc..

Pero ¿por qué el presupuesto no alcanza? La respuesta parece simple: la “política fiscal” del gobierno “nacional y popular” es cumplir con organismos financieros internacionales, pagando más “deuda externa” (ese fraude impuesto por la dictadura y el menemismo) que cualquier otro gobierno en la historia nacional; subsidiando como nunca las ganancias de empresarios que se favorecieron con las privatizaciones de los ´90 o financiando con millones la educación privada y religiosa.

Durante el 2009, el pago de la deuda cuadruplicó lo destinado a educación. En 2010, el pago de pago de intereses de la Deuda llegará a $26.676 millones, mientras para educación quedan unos $19 mil millones. Si se pagaran también los U$S 25.000 millones de capital que vencen en 2010, significarían cinco veces los montos destinados a Salud y Educación. El año pasado, solamente en subsidios a los capitalistas se giraron $43 mil millones, un 21% del gasto total del Estado nacional, superando la suma de las partidas de Salud, Asistencia Social, Educación y Cultura juntas.

En el proyecto de presupuesto 2011, presentado por Boudou, esto se profundiza: los subsidios a las ganancias capitalistas aumentan a $45 mil millones, un 10% el pago de intereses de deuda y, en el caso de educación, pasa de un 5,6% en 2010, a un 5,4% en 2011. El monto aumentará, pero será un “ajuste” de hecho, en relación a la inflación.
¡Y todo esto sin contar los U$S 7.500 del “fondo de desendeudamiento”, con los que sobraría para refaccionar, modernizar y equipar las 42.000 escuelas de todo el país!

Mientras tanto hay millones de niños/as y jóvenes que no estudian ni trabajan y la política de Asignación Universal por hijo de $180 resulta un paliativo mínimo, para el cual los K gastarán sólo 10.000 millones de pesos en 2010, una cifra 4,5 veces menor a lo que destinó a subsidiar a los capitalistas del transporte como Roggio, Edenor y Edesur, al agro, etc..
En resumen: la “prioridad educativa” de los discursos termina en un presupuesto educativo nacional insuficiente. Además la política de descentralización que empezó en los ´90 deja en manos de las provincias el 60% del presupuesto, siendo abismales, entonces, las diferencias entre la Capital y Tucumán, o Formosa.

¿Al servicio de quiénes?

Este año caduca la Ley de Financiamiento. Los creadores de las leyes menemistas (Filmus, el primero de la lista) que dicen querer combatirlas, junto a la burocracia Celeste de CTERA y el gobierno nacional se preparan para “debatir”. Cuando salió la Ley de Educación Nacional (2006) la CTERA fue parte de una parodia de debate que nunca se dio en las bases.
Donde sí se dio fue entre la Asociación de Empresarios Argentinos y la Unión Industrial Argentina, quienes apoyaron a Filmus y la Ley de Educación Técnico - Profesional, que les garantiza a los empresarios injerencia en los contenidos, pasantías como trabajo basura y otros beneficios, a cambio del “financiamiento privado”.

Al mismo tiempo la ley “progre” recibió la bendición de la Iglesia Católica y de toda la oposición patronal reaccionaria . La Ley Nacional, como la Ley Federal, reconoce a la familia como “agente natural y primario de la educación” (acorde al “derecho natural” eclesiástico…) y le permite a la Iglesia formular planes de estudio y recibir financiamiento. Así, mientras en las escuelas públicas falta de todo, se subsidia con millones a la educación privada, se garantizan enormes negocios y convenios con las grandes patronales y permiten a la Iglesia seguir imponiendo censura y oscurantismo sobre los contenidos, como, por ejemplo, bloqueando la real aplicación de la educación sexual. Mientras el gobierno habla en sus discursos del valor de la educación, la LEN no sostiene en ningún artículo el carácter público de la escuela. La educación privada creció exponencialmente en los últimos años llegando a un 24% promedio, según los datos del Censo Educativo del 2004. Si bien en la Ciudad de Buenos Aires el 49 % del sistema es privado con escuelas de $2.000 o más de cuotas subsidiadas, en el resto del país la historia no es muy diferente.

Una educación al servicio de las grandes mayorías

Docentes, estudiantes, padres y el conjunto de la clase trabajadora nos tenemos que organizar y movilizar en defensa de la educación pública y por la anulación de las leyes “educativas” actuales. Por salario y condiciones laborales para las y los docentes y becas para todas y todos.
Triplicación del presupuesto educativo en base al no pago de la deuda externa, impuestos a las grandes fortunas y el quite de subsidios a la educación privada.

Peleamos por un sistema único de educación a nivel nacional, que garantice una educación pública laica, verdaderamente gratuita, de calidad, y al servicio de los intereses de los trabajadores y los sectores populares.

Prensa

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