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Debates

Altamira en la vereda de enfrente de la realidad

9 de marzo 2006
9 de marzo 2006


Con una osadía sin par, desde Prensa Obrera, Jorge Altamira escribe un altisonante artículo titulado “El PTS del otro lado de la barricada” para encubrir las capitulaciones de los grupos de su corriente internacional. Descaradamente, nos acusan de sumarnos a “una campaña” de tipo maccartista contra el dirigente de su corriente italiana Marco Ferrando.
Nada más alejado de la verdad; al contrario, lo que decimos es que capitula a la centroizquierda burguesa italiana. Como recordarán nuestros lectores, Progetto Comunista (PC), el grupo italiano de la CRCI (agrupamiento internacional liderado por el PO), se partió producto de la aceptación de una banca de senador por Refundación Comunista (RC). Sus opositores, la mitad del grupo, lo acusaron de haber aceptado como condición votar la confianza al futuro gobierno burgués de Prodi. Esta acusación nunca fue desmentida. Luego fue expulsado de las listas de RC, por hacer declaraciones de izquierda, pero no obstante siguieron llamando a votar a RC, o sea a un partido de la alianza burguesa de Prodi, la Unione. Simple, profundizan el camino hacia la derecha iniciado al llamar a votar a Evo Morales con el voto a la coalición burguesa imperialista encabezada por Prodi.
Dejemos hablar a Ferrando
“Periodista: Pero, ¿hay alguna cosa que lo mancomuna con Prodi, con la DS, con la Unione?Ferrando: Sí; nos comprometimos a echar a Berlusconi. Pero esto debe hacerse con las razones de los movimientos populares, no en el interés de las grandes empresas” (Corriere della Sera 13/2).
El artículo “Crisis en la izquierda italiana por el ‘caso Ferrando” publicado en LVO N° 181 tenía una clara intención: demostrar que Progetto Comunista no rompe con la lógica del “antiberlusconismo” burgués. Que Progetto Comunista no había nunca desmentido que si llegaban al Senado votarían la confianza a Prodi, y que (hasta ese momento) no decían claramente a quién llamaban a votar. Además aclarábamos que nos poníamos del lado de Ferrando frente a los ataques maccartistas de los políticos de la burguesía italiana. Como conclusión decíamos que tenían que romper con RC para no estar más atados al carro de la burguesía “opositora italiana”. Nada que ver con lo que dice Altamira. Llama “astuto” a su amigo Ferrando para encubrir una enorme capitulación.
Altamira afirma justamente “Aunque va con listas propias, el PRC forma parte de la coalición de la burguesía imperialista de centroizquierda, Unione, que lidera el ex primer ministro y ex presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi”. Nosotros estamos de acuerdo con esta afirmación. ¿Y Ferrando? “Periodista: ¿Usted el 9 de abril votará por Romano Prodi? Ferrando: Nosotros hacemos la campaña electoral por RC sobre la base de un programa autónomo del partido (¿?), no por la Unione. Naturalmente, portando votos a nuestro (sic) partido, contribuiremos a la derrota de Berlusconi, la cual nosotros queremos incondicionalmente (incondicionalmente, sic). Pero queremos echarlo desde el lado de los reclamos y de las reivindicaciones sociales, no para hacer una operación transformista de las clases dirigentes del país que reemplacen Berlusconi con un gobierno, en ciertos aspectos todavía más ligado a los intereses generales del capitalismo italiano” (http://www.dilloadalice.it n.94 del 01/03/06). O sea, van a hacer campaña por RC, parte de la coalición de la burguesía, según Altamira, porque quieren “incondicionacionalmente” la derrota de Berlusconi. Si no hay condiciones, con tal de “derrotar a Berlusconi”, quiere decir que de hecho se ubican como ala izquierda del frente dirigido por Prodi. Por esa razón votan a RC, para “contribuir a la derrota de Berlusconi”. Sin embargo, Ferrando sigue llamando “nuestro partido” a un partido que forma parte de la “coalición de la burguesía de centroizquierda” y que además, los echa de las listas por orden de Prodi. Para no romper con la “opinión pública” antiberlusconiana. Pero lo que es más peligroso, es que llaman a votar a RC, o sea a la Unione “desde el lado de los reclamos y de las reivindicaciones sociales”, vale decir, cubriendo su flanco izquierdo.
Si Altamira piensa que estamos exagerando, dejemos que Ferrando nos explique por qué harán una campaña electoral “paralela”, de “izquierda”, pero siempre llamando a votar a RC: “Esto- asegura el ex candidato echado de las listas de RC- es paradójicamente la mejor ayuda que le podemos dar a Refundación Comunista y a la centroizquierda (sic). Con nuestro programa, al menos, intentamos contener el daño provocado por la Secretaría (Bertinotti) con la decisión de alinearse completamente (¡!) al programa de la Unione” (“Il ritorno di Ferrando”, Il Manifesto 7/3). Los comentarios sobran: su verborragia “izquierdista” sirve como “la mejor ayuda” para la burguesa Unione.

Altamira en la vereda de enfrente de la realidad

En el artículo de PO, no se lee una sola línea sobre el hecho de que Progetto Comunista se dividió ante la aceptación de la banca por parte de Ferrando, que fue acusado de capitulador a Prodi. Esta acción provocó una ruptura importante a nivel de la dirección y de la base, dejando enormemente debilitado al grupo italiano de la CRCI. Le recordamos a Altamira la declaración -que éste ni nombra- del grupo disidente del PC encabezado por Ricci: “Pero el hecho más grave es el compromiso tomado por Ferrando de votar la confianza a Prodi. Sobre este último punto Bertinotti fue muy claro, como lo han reportado los diarios. La candidatura de Ferrando –como cualquier otra- tiene como base el compromiso de disciplinarse: no serán admitidos los “votos en disenso” con el grupo parlamentario, es decir con las indicaciones de Bertinotti. Esta aceptación de la disciplina era y es desde nuestro punto de vista inaceptable” (Bertinotti con Ferrando en la jaula de la Unione, www.progettocomunista.org). Como lo cuentan los diarios, el grupo de Progetto Comunista en la dirección nacional de RC estaba dividido, 10 estaban con Ricci y 7 con Ferrando.
Bertinotti llegó a un acuerdo con el grupo aparentemente minoritario de Progetto Comunista (Ferrando) dejando afuera al grupo de Ricci. Por eso es que, si bien Ferrando niega todo acuerdo para tener su banca (cuestión que aunque a nosotros no nos consta denuncia públicamente Ricci miembro hasta entonces de la misma organización que Ferrando), nunca desmintió públicamente que le iba a votar la confianza a Prodi porque su partner Bertinotti lo negaría de inmediato. Desafiamos a Altamira a que nos muestre una sola declaración de Ferrando en la que desmienta claramente que hubiera votado la confianza a Prodi.
Es evidente que la política de 15 años de “entrismo”, construyendo un ala de un partido reformista, los lleva a adaptarse a la opinión pública “antiberlusconiana” burguesa, lo que le impide tener independencia de clase. Por eso llegan al colmo de votar a RC aunque los echen de las listas. El problema es que Ferrando hizo siempre declaraciones “izquierdistas”, mientras RC cogobernaba con el Olivo regiones y municipios durante 15 años. Pero lo hicieron actuando como la oposición a su majestad, ya que mientras hablaban de “socialismo”, jamás pidieron la salida de RC de estos gobiernos con el “centro liberal”, los cuales “masacraron a los pueblos de Yugoslavia” como justamente dice Altamira. Tampoco rompieron con RC cuando apoyaba en el parlamento al anterior gobierno de Prodi (96-98) que, entre otras calamidades, mandó tropas a Albania. ¿Por qué lo harían ahora cuando la tarea es derrotar “incondicionalmente” a Berlusconi? Su “entrismo de largo aliento” los deja a la par históricamente de Pablo y Mandel, o de la corriente de Ted Grant con la cual comparten reuniones desde hace 15 años en RC.
Por último, la comparación que hace Altamira de Ferrando con el revolucionario alemán Karl Liebchneckt sería graciosa si no fuera una falta de respeto para el viejo revolucionario alemán. Este revolucionario socialdemócrata denunció los créditos de guerra en 1914, y salió a hacer agitación en la calle contra la guerra imperialista. Fue un ejemplo de firmeza y murió asesinado en 1918. Ferrando, en cambio, llama a votar a Bertinotti, que apoya los envíos de tropas imperialistas “bajo mandato de la ONU”, o que pide que a Irak vayan “tropas de la ONU, bajo el mandato de países que no participaron de la guerra” (como Francia, por ejemplo).
Altamira quiere tapar el sol con las manos, pero no puede negar la realidad: los efectos de su larga política claudicadora están hundiendo política y numéricamente a su sección italiana. El apoyo a Refundación Comunista (y por su intermedio a Prodi) es una gran divisora de aguas de la izquierda mundial. La CRCI se está desbarrancando hacia el camino que tomaron el SU, el SWP, y el resto del centrismo trotskista.

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