Partido de los Trabajadores Socialistas

Buenos Aires
26 de marzo de 2019

La Verdad Obrera N° 565

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Las verdaderas causas de la inundación de la ciudad de Neuquén

11 Apr 2014 | Por Miguel Fernández (Geógrafo)   |   comentarios

La ciudad de Neuquén recibió desde el día jueves 03/04 al Lunes 07/04 un record histórico de 200 milímetros (mm), superando de esta forma el promedio histórico de la región que es de unos 180mm. La ciudad fue finalmente el epicentro de la tormenta, que terminó inundando el 80% del área urbana. Sin embargo queda por aclarar cuáles fueron las causas coyunturales y estructurales de la inundación luego de un temporal anunciado 48 horas antes.

La ciudad de Neuquén puede ser dividida en dos sectores con una dinámica física distinta (aunque las dos áreas drenan hacia el sur, hacia el río Limay)

El sector que limita al sur con el rio Limay y al norte con la ruta 22. Es un área con muy poca pendiente, una llanura, donde naturalmente el río discurre cuando aumenta su caudal por las crecidas. Sin embargo esta área fue intensamente urbanizada, construyendo incluso sobre los canales, que si hubieran sido respetados, hubieran permitido un mejor drenaje hacia el rio Limay. En otros casos fueron entubados, y cuando el agua busca su lugar natural de drenaje y no lo encuentra, corre hasta alguna zona donde finalmente se tapona con las construcciones, sólo desplazando el lugar de inundación, pero agravándolo.
Es de destacar que en el caso particular de esta inundación no hubo problemas con el aumento de caudal del rio (que generaría un desborde) ya que por la regulación de los embalses y por tratarse del momento donde el rio trae su menor caudal, contaba con un caudal menor a la mitad de su promedio histórico, por lo que lejos de ser un problema, el río presentaba una gran posibilidad de actuar de evacuador de las aguas. Así que las inundaciones no fueron naturales como declaran las autoridades provinciales y municipales. Lo natural era que no se inundara.

El otro sector al norte de la ruta y hasta las bardas, presentan una pendiente que aumenta hacia el norte. Y si en la zona anterior el problema es que el agua no drenó hacia el rio por la urbanización desmedida (por causa de la especulación inmobiliaria y la falta de obras de drenaje), en esta zona, el gran problema es que el agua (con sedimentos, arboles y sólidos de todo tipo) escurrió con facilidad aumentando su velocidad y caudal hasta encontrarse con la ruta que actúo como dique al estar más elevada. Lo razonable entonces era que se hicieran obras de defensa en la zona más alta para frenar la velocidad del agua, dejando grandes espacios verdes sin construir, que actúe de área de captación e infiltración de los excedentes hídricos. Además de que no se debería construir en las zonas de pie de barda, áreas por demás inestables.

La falta de un plan de obra pública de viviendas que acompañe la demanda; demanda que en Neuquén capital se calcula en un faltante de unas 20.000 casas, propicio la resolución de ese problema en forma improvisada por los sectores más pobres de la población, asentándose y construyendo incluso en lugares por donde drena el agua en momento de lluvias copiosas. Pero los gobiernos municipales y provinciales, luego de establecidas las tomas se negaron a realizar las obras hídricas y los pocos planes de viviendas realizados se construyeron sobre áreas de igual inestabilidad y peligrosidad, como por ejemplo, Cuenca XV, desoyendo todos los estudios elaborados por el Departamento de Geografía de la UNC.

Pero a la falta de obras de defensa y drenaje, de espacios de acumulación e infiltración del excedente hídrico y la construcción desmedida por la especulación inmobiliaria de la que el actual intendente Horacio Quiroga siempre fue su principal promotor, se le suma el accionar irresponsable de las empresas petroleras como culpables de la catástrofe que vivió el pueblo neuquino.

La región tiene un clima ˜árido con vegetación algo dispersa pero que cumple un importante rol de fijar la delgada capa de suelo. Las petroleras han desmontado fuertemente para el acceso de los pozos a través de caminos (“picadas”) y para el polígono de trabajo, dejando el suelo al desnudo y propiciando gravemente los procesos erosivos, impidiendo que el agua infiltre. Con el agravante de que las picadas son realizadas en forma recta sin respetar la recomendación de respetar las curvas de nivel, siguiendo la topografía del terreno, que si bien es más costoso, frena la dinámica hidráulica.

Las petroleras no son obligadas a reparar el ambiente en la misma medida que extraen la vegetación.

Se calcula que el 92% del territorio neuquino esta desertificado; y las petroleras son de las principales responsables, por eso las zonas más afectadas de la provincia con inundación y procesos de remoción en masa son las áreas petroleras como Rincón de los Sauces, Challacó (cerca de Cutral-có).

Sobre la meseta, al noroeste de la ciudad Neuquén y Noreste de la ciudad de Plottier las empresas Capex y Pluspetrol muy cerca de la zona urbana y sobre la cuenca que drena hacia esas ciudades, como se puede ver en las imágenes satelitales, han realizado grandes obras de movimiento de suelos, como picadas de acceso, pozos y otras obras. Una parte de esta área drena hacia el parque industrial y de allí hacia el barrio Nueva España, uno de los barrios más afectados de la localidad de Centenario, frente a la fabrica Zanón. Frente a la situación desesperante de los habitantes de este barrio obrero, los trabajadores de Zanón fueron los primeros en actuar.

En síntesis, la falta de obras públicas de drenaje, de defensa, de espacios verdes y otras obras*, la especulación inmobiliaria de la que se han beneficiado los sectores empresariales ligados a los partidos patronales (MPN y Radicales) y la sed de ganancias de las petroleras por encima del interés del pueblo trabajador generó que las precipitaciones tuvieron un efecto mucho mayor del que podría haber tenido si se planificara en función de los intereses populares. El intendente Quiroga se jacta de que avisó con 48 horas de anticipación pero la naturaleza les había dado 39 años para que se prepararan.

* Se invierte más en el edificio de la Legislatura, que lo que se invierte en obras de drenaje. “mantenimientos de desagües en Neuquén capital -2,6 millones de pesos” en los años 2012 y 2013 juntos (weblavoz.com.ar), mientras que en el edificio en los dos últimos presupuestos se destinan 7 millones de pesos, 3 veces más. Las obras hídricas presupuestadas para ese mismo periodo son de 25 millones de pesos sobre un presupuesto provincial total de 20.000 millones, sumados los dos años.









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