Partido de los Trabajadores Socialistas

Buenos Aires
12 de diciembre de 2017

Juventud

Volante de la Facultad de Bellas Artes en La Plata

Bellas Artes de La Plata: Los Nuevos Colores del Camaleon

05 Sep 2004 | Volante de la agrupación CONTRAIMAGEN en la Facultad de Bellas Artes de La Plata.   |   comentarios

Desde hace algunos meses, al asumir el nuevo decano, hemos visto cómo a pesar de los pequeños cambios que se realizaron en torno a la cotidianeidad de la Facultad, en el fondo… todo sigue igual. Porque en ningún momento la nueva gestión cuestionó la estructura académica, es decir las formas antidemocráticas que se mantienen desde hace años en la facultad y en toda la universidad, que permiten la Roska académica y todo tipo de turbios negociados. Para empezar, la elección del nuevo decano la realizó el Concejo Académico, encerrado entre cuatro paredes y a espaldas de la mayoría de los estudiantes, docentes y no-docentes… contando los votos hasta último momento. De la misma manera fueron elegidos los nuevos jefes de departamento, todos amigos de la nueva gestión. Un capítulo aparte merece el centro de estudiantes, que en la elección de jefe de departamento de música, en donde los consejeros estudiantiles de la lista Unidad dijeron públicamente que iban a llevan el mandato de asamblea al Consejo Académico, terminaron traicionando la asamblea y votando al candidato impulsado por Belinche!!!

Nunca se vio un centro de estudiantes tan adicto al decanato. En estos meses hemos visto como Forjarte-Unite se han integrado de manera total a la nueva gestión. Desde el comienzo avalaron el método antidemocrático de la elección porque ya tenían sus puestos asegurados. Y vemos como los que hace algunos años fueron “representantes de los estudiantes” (Jorge Luccotti, hoy secretario de gestión institucional y Horacio Bouchoux, secretario del Consejo Académico) hoy juegan a “escalera a la fama”, y recorren los pasillos de la facultad, envueltos en elegantes trajes y haciendo de funcionarios del poder.

Nos hablan de cambio los mismos que integraron durante años la gestión zanatto- menemista, y hoy se visten de “progres” para conservar sus sillones. Esto nos hace acordar a la dinámica del gobierno de Kirchner, que a pesar de los gestos demagógicos, sigue pagando la deuda, mantiene bajos los salarios y reprime a los trabajadores y el pueblo. Belinche y sus amigos legitimaron la vieja gestión menemista, consensuaron con ella, fueron cómplices y hasta aplicaron las políticas neoliberales en Bellas Artes, como los convenios con empresas, posgrados pagos, los cursos de extensión, etc.

Los pisos encerados, el nuevo reloj en el hall y un poco más de información no pueden evitar la deserción estudiantil que crece día a día cuando no alcanza el dinero para vivir, pagar materiales de estudio y cuando no hay amplias franjas horarias de cursada para los que estudiamos y trabajamos. Además, la pauperización de los docentes aumenta y la mayoría de ellos trabajan “ad honoren” y no son tenidos en cuenta en la discusión del presupuesto y del proyecto educativo.

Ahora se habla de las reformas en los planes de estudios, esos planes del neo liberalismo que pusieron a la Facultad al servicio de las empresas monopólicas. En los que las ideas del posmodernismo del fin de la historia y la muerte del sujeto transformador de su entorno, dan lugar al nacimiento de los múltiples discursos, donde la realidad no existe y el individualismo prevalece. Sí, tenemos que cambiar esos viejos contenidos vaciados de pensamiento crítico, que impiden que la facultad se abra a los trabajadores y el pueblo. Pero ¿Cómo? ¿Haciendo pequeños cambios en algunas materias de mayor conflicto? ¿con proyectos aprobados por el Académico pero desconocido por la mayoría? No, para cambiar los planes de estudios tenemos que debatir entre todos, porque somos la mayoría de estudiantes y de docentes, los que mejor sabemos sobre los límites y déficit de nuestra carrera. Tenemos que organizar grandes Jornadas de reflexión, estudio e intercambio para votar en asambleas que plan de estudios necesitamos. Y para hablar de cambio de plan, hay que hablar también de presupuesto (y necesitamos a los no-docentes que de esto saben mucho) porque la falta de espacio, de materiales, de horarios de cursada y de mayor planta docente, modifica directamente las carreras.

Como muestra de que se pueden dar pasos adelante si nos organizamos está Cine, donde peleamos desde hace años por la incorporación de Montaje al plan de estudios, porque no es casualidad que ésta materia no exista en la Carrera, donde reina el Productor y no el montaje que puede ser la parte más experimental y creativa. La única salida del cine, en el actual programa es ser una mercancía. Por esto fuimos censurados por los menemistas cuando el taller había comenzado en el 2001. Hoy desde Contraimagen estamos realizando el seminario de Montaje y seguimos peleando para que sea curricular.

Peleamos por democratizar verdaderamente la Universidad, por ponerla bajo el gobierno efectivo de la mayoría estudiantil, porque todos los docentes tengan derecho a decidir, y porque los no docentes sean parte del gobierno universitario. Tenemos que organizar asambleas interclaustros, en las que decidamos todo entre todos: *Adónde se destina el presupuesto de la Facultad; *cómo se distribuyen las dedicaciones exclusivas; *como cambiamos los planes de estudio, *que tipo de universidad necesitamos. Para terminar con la corrupción y los privilegios de las autoridades tenemos que acabar con el actual régimen universitario.

Desde CONTRAIMAGEN pensamos que los cambios profundos solo pueden venir desde abajo, somos los estudiantes junto a los docentes y a los no docentes los que podemos pelear por mayor presupuesto educativo y decidir como utilizarlo, los que podemos llevar adelante una verdadera transformación de la universidad para ponerla al servicio de las verdaderas necesidades de los trabajadores y el pueblo y no de los mercaderes del arte y la comunicación.

Vemos la necesidad de construir centros de estudiantes que no solo se dediquen a sacar fotocopias y atender el buffet sino que pongan toda su fuerza en lograr la participación de los estudiantes. Centros que funcionen como una herramienta de los estudiantes para discutir y aportar propuestas que ayuden a resolver los problemas de fondo que sufre todo el pueblo. Para que esto sea así es clave la independencia de los estudiantes con respecto a las autoridades (por lo cual debemos pelear en Bellas Artes), autoorganizados en cuerpos de delegados resolutivos y revocables que realmente existan y no como apéndices de la agrupación que ganó el centro.
Tenemos que seguir el ejemplo de centros de estudiantes como el de Sociales de la UBA (dirigido por el frente Oktubre) que entre sus actividades se plantea la solidaridad activa con los trabajadores de Zanon que hoy se encuentran amenazados de desalojo.

Para lograr estos objetivos y conquistar un centro democrático e independiente de las autoridades, es importante la participación de los estudiantes y la unidad con otras agrupaciones de izquierda que se reivindican antiburocarticas, como MST-IU o PO, en un frente común para imponerlas. Eso sí, sería importante que estas agrupaciones estuvieran todo el año en la facultad y no solo aparecieran para las elecciones. 
Desde Contraimagen proponemos la más amplia unidad por estas reivindicaciones.

CONTRAIMAGEN

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